A la caza de los residuos plásticos en el océano

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Una nueva idea va a revolucionar la lucha contra los residuos plásticos en el mar: el ambicioso proyecto The Ocean Cleanup para la limpieza de los océanos de Boyan Slat. Este sistema extraerá los residuos plásticos de las aguas del Pacífico. Descubre aquí cómo funciona este enorme recolector de basura marina.
La mayor campaña de limpieza de todos los tiempos
Proyecto The Ocean Cleanup
Aquí es donde giran los 5 remolinos de plástico más grandes del océano.

La lucha de Boyan Slat contra la mancha de basura

Se calcula que en los mares y océanos flotan 150 millones de toneladas de residuos plásticos, lo que equivaldría al tamaño de alrededor de 600 cruceros de grandes dimensiones. La mayor concentración de plástico de todo el océano, conocida como la  «Gran isla de basura» y ubicada en el Pacífico norte, tiene una superficie equivalente a la de Europa. Boyan Slat le ha declarado la guerra a este vertedero flotante compuesto de bolsas, envases y botellas de plástico. Este holandés de 24 años quedó horrorizado por la gran cantidad de plástico que vio en el mar mientras buceaba en el Mediterráneo. Y de ahí nació su idea para desarrollar el proyecto The Ocean Cleanup. Con ayuda del gobierno holandés y del apoyo científico de algunas universidades, entre ellas la Universidad Técnica de Múnich y la Sorbona de París, Boyan Slat ha instalado su enorme recolector de basura en el agua.

La historia de éxito del proyecto The Ocean Cleanup

  • 2012: Boyan Slat presenta en la feria de ideas TEDx la primera versión de un sistema de recogida de residuos plásticos en el mar.
  • 2014: Boyan Slat recauda mediante crowdfunding cerca de dos millones de dólares para llevar su idea a la práctica.
  • 2015: Se organizan expediciones de investigación en los océanos con el fin de medir la contaminación marina y se realizan pruebas del sistema de limpieza del mar.
  • 2016: Se prueban los primeros prototipos de instalaciones de recogida de residuos plásticos en el Mar del Norte.
  • 2018: El «sistema 001» es sometido a dos semanas de pruebas en la costa de California y con ayuda de un remolcador se transporta hasta su destino en el Pacífico. De este modo, el proyecto The Ocean Cleanup lleva ya un año de adelanto con respecto su plan interno.

El primer filtro de residuos flotante se ha instalado en el mayor de los cinco remolinos de plástico que giran en los océanos: la «Gran isla de basura del Pacífico». En el Pacífico norte, los desechos se concentran en una región entre Hawái y la costa oeste de EE. UU. Y esta mancha continúa creciendo cada día que pasa. El ambicioso objetivo de este proyecto contra la contaminación marina consiste en retirar la mitad de los residuos plásticos del Pacífico en cinco años.

The Ocean Cleanup conduce el BMW i3

Gracias al completamente eléctrico BMW i3, BMW i pone a disposición de Boyan Slat y su organización vehículos cuya idea coincide con los ideales del proyecto de limpieza de los océanos: cuidar el medio ambiente y los recursos mediante iniciativas inteligentes. Esta filosofía se refleja en el hecho que el 95 por ciento de los materiales utilizados en el BMW i3 son reciclables. Además, toda la energía utilizada durante la cadena de producción es verde. Estas acciones consolidan al Grupo BMW como un pionero en materia de sostenibilidad. Por esto, tiene sentido que los empleados del proyecto The Ocean Cleanup que luchan contra la basura marina desde Róterdam y San Francisco conduzcan coches eléctricos de BMW i.

Es un honor para nosotros poder apoyar la misión del proyecto The Ocean Cleanup, ya que compartimos los mismos ideales
Dr. Robert Irlinger

Director de BMW i

Emisiones CO2 0 g/km (combinado)
Consumo 0 l/100 km (combinado)
Consumo de energía 13,1 kWh/100 km (combinado)

Luchar contra la basura marina con tecnologías inteligentes – cómo funciona el proyecto The Ocean Cleanup

  • Una manguera de plástico de 600 metros de largo flota en la superficie marina sujeta por boyas.
  • De la propia manguera cuelga una especie de cortina de que se sumerge tres metros en el agua e impide que los residuos plásticos sumergidos atraviesen la barrera.
  • La acción del viento y las corrientes hacen que la manguera adopte una forma de «U» enorme. En el espacio interior se recoge la basura.
  • Unos sensores detectan cuándo tiene que acudir un barco para retirar los residuos.

Por desgracia, no va a ser posible retirar el microplástico de los océanos, ya que estas partículas son demasiado pequeñas para el recolector de residuos plásticos. Sin embargo, si el proyecto The Ocean Cleanup consigue reducir el remolino de plástico en los océanos compuesto de botellas, bolsas de plástico y demás, la contaminación marina producida estos microplásticos disminuirá igualmente. Al fin y al cabo, las partículas se crean cuando se descomponen los residuos plásticos de mayor tamaño y flotan en los mares y océanos siendo casi imposibles de detectar.

Según los primeros comunicados de Boyan Slat, el sistema funciona correctamente, salvo en pequeñas excepciones. En algunas ocasiones, los residuos plásticos recogidos se escapan del interior de la barrera con forma de U. Aún y así, los responsables están satisfechos con la captura, contra todo pronóstico, de partículas de plástico relativamente pequeñas. Sin embargo, solo será a medio plazo cuando se podrá comprobar cómo se ha defendido el recolector de basura en el medio inhóspito de un océano. La organización tiene la intención de construir otras 60 instalaciones en los próximos años para colocarlas en los focos de la contaminación marina de los océanos. El proyecto abarca también el reciclaje de los plásticos recogidos. No obstante, esta infraestructura todavía se tiene que construir. Según Boyan Slat, esta debería ubicarse en los puertos a los que llegan los barcos que transportan los plásticos recolectados.

El objetivo primordial debe ser la reducción de residuos

La limpieza de los océanos solo puede ser el segundo paso en la protección del medio marino. Ante todo se debe reducir considerablemente la producción de plásticos y, al mismo tiempo, reciclar una mayor cantidad de residuos plásticos. Independientemente de si los deshechos acaban en el mar o se acumulan en la tierra.

Inspirado por el future. Construido para el presente.

El BMW i3.

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