Coches híbridos enchufables: comparativa de eléctricos

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¿Qué tipos de coches eléctricos hay? ¿En qué se diferencia un híbrido enchufable de un híbrido suave? En nuestra comparativa de tipos de vehículos eléctricos encontrarás la respuesta a estas y otras preguntas.

9. octubre 2019

La mayoría de conductores acabarán pasándose a los vehículos eléctricos, tarde o temprano. Sus ventajas son bastante obvias, especialmente en cuanto a los factores medioambientales: el sistema de propulsión eléctrica no genera emisiones locales de CO2. Sin embargo, el precio de compra de un coche eléctrico sigue siendo mayor que el de un vehículo convencional. A pesar de ello, esto se acaba compensando por el ahorro que suponen en muchos aspectos: desde los costes de funcionamiento y mantenimiento hasta los de impuestos y seguros. Los fabricantes también ofrecen incentivos para su compra y en muchos países existen ayudas económicas públicas.

Son una opción razonable y práctica a la par que divertida. Por ejemplo, cuando un vehículo eléctrico avanza al ponerse el semáforo en verde: el motor eléctrico alcanza su par máximo en el arranque.

Los avances tecnológicos en movilidad eléctrica hacen que la oferta sea diversa y compleja. Hay para quienes de momento los coches híbridos enchufables son la solución perfecta, y hay quienes solo se conforman con coches totalmente eléctricos. En nuestra gran comparativa explicamos los tipos de vehículos eléctricos principales. En este contexto, utilizaremos el término “coche eléctrico” para hacer referencia a todos los vehículos cuyo motor es al menos parcialmente eléctrico, también los coches híbridos.

Coches totalmente eléctricos

¿Cómo funciona un coche eléctrico? A diferencia de los coches con motor de combustión, los eléctricos no funcionan con combustible, sino con electricidad. La carga se almacena en una batería. La capacidad de dicha batería determina la autonomía del coche eléctrico, que es la distancia que puede recorrer el vehículo con una carga completa.

Un coche totalmente eléctrico (BEV, Battery Electric Vehicle, o vehículo eléctrico de batería) funciona exclusivamente con alimentación eléctrica. Por tanto, el vehículo no tiene motor de combustión. Si nos ceñimos a la conducción en sí (o a la esfera «local»), estos coches no provocan emisiones. Eso es lo que hace que reciban la máxima puntuación en cuanto a sostenibilidad medioambiental en nuestra comparativa de coches eléctricos (más que los coches híbridos enchufables).

Por otro lado, a muchos conductores les inquieta que su autonomía sea insuficiente, una preocupación infundada en la mayor parte de los casos. Al fin y al cabo, en la actualidad la mayor parte de coches totalmente eléctricos tienen una autonomía de más de 300 kilómetros. Según el Ministerio para la Transición Ecológica, en España el conductor medio solo recorre unos 41 km diarios.

Para librarnos del todo de esta preocupación, podemos recurrir a un ampliador de autonomía o Range Extender. Este generador que funciona con gasolina no se utiliza en los vehículos totalmente eléctricos como motor auxiliar (porque si no, serían coches híbridos). Lo que hace es recargar la batería eléctrica en el momento en que se agota su carga.

Otra de las ventajas de los coches totalmente eléctricos es que son el tipo de vehículos eléctricos que tienen más prioridad a la hora de acceder a las ayudas públicas y las ventajas fiscales. Este tipo de coches son ideales para quienes se desplazan de forma cotidiana en entornos urbanos y pueden cargar la batería del vehículo eléctrico en casa o en el trabajo. La infraestructura pública aún está por desarrollar en muchos países. Aun así, se están implementando constantemente nuevas estaciones de carga en las zonas metropolitanas y a lo largo de las autovías.

Autonomía                ***
Infraestructura        ***
Sostenibilidad         *****

Coche híbrido

¿Cómo funciona un coche híbrido? A diferencia de los coches totalmente eléctricos, los híbridos (HEV, Hybrid Electric Vehicle o vehículo híbrido eléctrico) tienen dos motores: uno de combustión y otro eléctrico. En función del tipo de coche, podrá usar cada uno de los motores independientemente o en conjunto.

Los híbridos se diferencian en función de la importancia de su componente eléctrico: su rendimiento eléctrico, su autonomía eléctrica o su mecanismo de carga. A raíz de esto, podemos determinar dos tipos: los vehículos híbridos suaves y los coches híbridos enchufables.

Híbrido suave: el eléctrico ayuda al de combustión

¿Cómo funciona un híbrido suave? En los vehículos híbridos suaves, el motor eléctrico asiste al motor de combustión. Se activa en situaciones en que se requiere mucho combustible. Así, el híbrido suave reduce el consumo de combustible y las emisiones. La carga de la batería se realiza automáticamente mientras se conduce, por recuperación al frenar.

Al conducir un vehículo híbrido suave (o también MHEV, por Mild Hybrid Electric Vehicle), el componente eléctrico solo actúa como motor auxiliar del motor de combustión. El eléctrico se activa en aquellas situaciones en las que se requiere mucho combustible, sobre todo durante el arranque.

La carga de la batería se realiza mientras se conduce, al frenar. Se aprovecha la energía de fricción de los frenos y se convierte en electricidad para almacenarla en la batería. Este principio se denomina de recuperación. En los híbridos suaves no es posible cargar la batería de forma externa.

La ventaja principal de los híbridos suaves es el ahorro de combustible, que puede ser de hasta 0,3 litros cada 100 km en comparación con la opción de combustión pura. Esta tecnología permite ampliar aún más la ya de por sí extensa autonomía que ofrecen los depósitos de diésel o gasolina. Como el motor principal es de combustión, el híbrido suave puede aprovechar la densa y extensa red de estaciones de servicio convencionales. Los híbridos suaves, por tanto, son ideales para conductores que quieran disfrutar de la mayor autonomía posible y quieran preocuparse lo mínimo por tener que repostar o recargar.

Dado el bajo consumo de combustible, los híbridos suaves causan menos emisiones. Sin embargo, no es posible conducirlos en modo exclusivamente eléctrico. Por eso los híbridos suaves no pueden optar a las subvenciones para vehículos eléctricos. Y en el ámbito de la sostenibilidad medioambiental de nuestra comparativa, reciben dos puntos (menos que los coches híbridos enchufables).

Autonomía               *****
Infraestructura        *****
Sostenibilidad         **

¿Qué es un híbrido enchufable? La combinación ideal de ambos

¿Qué es un híbrido enchufable? Un vehículo híbrido enchufable (eso es lo que significa PHEV) dispone de un motor de combustión y de uno eléctrico. Puede funcionar con ambos. Al igual que los híbridos puros, también convierten la fricción de frenado en energía. Y además, su batería se puede cargar en un enchufe o una estación de carga.

Mientras que un coche híbrido leve obtiene la energía eléctrica únicamente durante la conducción activa y solo puede disponer de una cantidad limitada, los coches híbridos enchufables (o PHEV) también se pueden cargar en estaciones de carga o enchufes mientras están aparcados («plug in» quiere decir «enchufar» en inglés). Esto hace que la autonomía eléctrica de los híbridos enchufables aumente enormemente. Por ejemplo, el BMW 530e iPerformance (2018) puede recorrer hasta 46 kilómetros con la batería totalmente cargada consumiendo únicamente electricidad. En un futuro próximo, esa cifra podría aumentar hasta los 100 kilómetros.

Muchos conductores de coches híbridos enchufables ya consiguen realizar la mayor parte de sus trayectos solo con consumo eléctrico. Al fin y al cabo, la estadística dice que los desplazamientos diarios medios están por debajo de los 50 km. Independientemente del precio de la electricidad, el ahorro en comparación con los vehículos de combustión tradicionales es notable. Otras de sus ventajas son la amplia autonomía que aporta el motor de combustión y la independencia de los métodos de carga eléctrica.

Podemos concluir que los híbridos enchufables son ideales para conductores que quieran disfrutar de la máxima variedad de opciones: por un lado, el motor eléctrico para el día a día, por ejemplo para ir a la oficina. Por otro, una autonomía y flexibilidad máximas para los trayectos más largos, por ejemplo para las escapadas con la familia el fin de semana. Y no olvidemos que existen subvenciones específicas en algunos territorios para este tipo de vehículos eléctricos, además de ventajas indirectas, como las rebajas de impuestos por las bajas emisiones.

Autonomía               *****
Infraestructura        *****
Sostenibilidad         ****

Emisiones CO2 49-47 g/km (combinado)
Consumo 2,2-2,1 l/100 km (combinado)
Consumo de energía 13,6-13,3 kWh/100 km (combinado)

Pila de combustible

¿Cómo funciona un coche de pila de combustible? También pertenecen a la categoría de vehículos eléctricos. Eso es porque en la pila se transforman el hidrógeno y el oxígeno en energía eléctrica. Esa energía alimenta directamente al motor o se almacena en una batería provisionalmente. También pueden recuperar la energía de frenado.

En los coches de pila de combustible (FCEV o Fuel Cell Electric Vehicle en inglés), la electricidad se genera directamente a bordo. El hidrógeno, que se suministra externamente, reacciona con el oxígeno del aire para generar energía en la pila. Así se crea electricidad, calor y agua. Los inconvenientes ecológicos relacionados tienen que ver actualmente con el proceso de obtención del hidrógeno, pues requiere una gran cantidad de combustible. Además, el hidrógeno se ha de transportar desde el lugar de donde se obtiene hasta los tanques de almacenamiento.

La autonomía de los coches de pila de hidrógeno es similar a la de los futuros vehículos eléctricos con batería. Una ventaja significativa es que el depósito no es muy grande y se puede repostar el hidrógeno en unos minutos, como con los vehículos diésel o gasolina actuales. Sin embargo, la red de estaciones de servicio es aún muy escasa y la tecnología es cara. Si esta situación cambiará en el futuro, repostar un coche de pila de combustible sería similar a lo que se hace con los motores de combustión.

Además, el sistema de pila de combustible aún es muy caro. El motivo principal es que se necesita como catalizador un metal precioso: el platino.

Autonomía               ****
Infraestructura        *
Sostenibilidad         **

Cada conductor es un mundo y tiene necesidades particulares. Por eso existe una gran variedad de tipos de vehículos. ¿Es mejor un coche eléctrico o híbrido? Cada opción ofrece a los automovilistas ventajas específicas. Incluso los vehículos de combustión puros tendrán su lugar en el mosaico de opciones de movilidad del futuro, tanto por los deseos de algunos usuarios como por la necesidad de utilizarlos en ámbitos particulares.

Lo más probable es que en el futuro veamos cómo coexisten diferentes tecnologías. En BMW nos hemos preparado para ello. Entre otras medidas, hemos introducido una nueva plataforma de automóviles que admite tres tipos de propulsión: el sistema de un motor de combustión, el de un híbrido enchufable o el de un coche totalmente eléctrico. El modelo de serie del nuevo vehículo eléctrico BMW Vision iNEXT, que se lanzará en 2021, será el primer vehículo con esta plataforma universal.

Ilustraciones: Cyprian Lothringer

INSPIRADO POR EL FUTURO. CONSTRUIDO PARA EL PRESENTE.

El BMW i3.

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