Connected Car: el coche conectado

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Cada vez más gente se muda del campo a la ciudad.

Las oportunidades de empleo atraen a la gente, y las ciudades crecen cada vez más rápido en todo el mundo. Este hecho plantea nuevos retos para el transporte. «Connected Car» es el término clave que podría ayudar en el futuro.

24 de octubre de 2019

¿Qué es exactamente un Connected Car? Su definición

Los expertos definen un Connected Car como un coche que se puede conectar a otros servicios y dispositivos a través de una red. Además de los ordenadores portátiles y los teléfonos móviles, se incluyen otros coches conectados, el propio hogar, la oficina o infraestructuras como los semáforos y los centros de llamadas de emergencia.    

Responder a los retos de las megalópolis con la conexión

El atractivo de las ciudades seguirá aumentando: la ONU predice que en 2050 más del 70 % de la población mundial vivirá en ciudades. Pero, a medida que aumenta el número de megalópolis, también aumentan los desafíos. Porque, por muy tentadora que sea la megaciudad, puede resultar desagradable si no logra controlar las funciones asociadas a su tamaño: la contaminación del aire y el esmog, las montañas de basura maloliente, el suministro inadecuado de agua, las redes eléctricas sobrecargadas y el colapso del tráfico. Los llamados conceptos de desarrollo de la ciudad inteligente (→ Smart Cities – ciudades inteligentes) deben afrontar estos retos, especialmente, con soluciones basadas en la tecnología.

La ciudad inteligente altamente desarrollada se caracteriza por una conexión que lo abarca todo. En teoría, los sensores capturan datos constantemente en casi cualquier lugar y los almacenan en una nube. Las redes eléctricas inteligentes, las llamadas Smart Grids, podrían compensar las fluctuaciones de la producción, causadas principalmente por las energías renovables, mejor que los sistemas actuales. Los sensores de la red de distribución del suministro de agua podrían ajustar el trabajo de mantenimiento a las necesidades reales y detectar inmediatamente las fugas que se produzcan. En la representación de una ciudad inteligente, la eliminación de residuos ya no se basa en plazos fijos, sino en el nivel de llenado del cubo o contenedor usando los datos en la nube.

El coche podría encontrar un espacio de aparcamiento por sí mismo y los semáforos inteligentes dirigirían las fases verdes de tal manera que el flujo del tráfico aumente: ambas son medidas gracias a las cuales los usuarios de las calles pueden llegar a su destino de forma más relajada. El coche pasa a formar parte de la conexión del centro de la ciudad y, como Connected Car, comunica continuamente información a la nube y a su entorno. Al menos este es el ideal. Lo que parece una visión de futuro ya es en parte una realidad.    

LA HISTORIA DEL CONNECTED CAR

Las posibilidades del Connected Car son múltiples, pero empecemos por el principio. Si se mira hacia atrás en la historia de los coches conectados, rápidamente queda claro que el primer punto significativo en el tiempo ocurrió antes de lo que se podría pensar. El viaje comienza en 1980:    

1980

El Connected Car en la Fórmula 1

Los inicios de los Connected Cars en BMW se remontan a 1980, año en que BMW integró el ordenador de a bordo en la Fórmula 1. En otras palabras, los coches de la categoría más alta de los deportes de motor estaban conectados con su entorno. Gracias a una excelente transferencia de tecnología, se convirtieron en pioneros del Connected Car en serie.

1996

Connected Cars con función de llamada de emergencia

En 1996 se equipó por primera vez a los coches con una función de llamada de emergencia. El vehículo podía registrar un accidente y llamar automáticamente al centro de llamadas de emergencia más cercano. Sin embargo, los pasajeros tenían que comunicar su ubicación por sí mismos mediante una conversación. Un detalle: los nuevos modelos de automóviles homologados en la UE después del 31 de marzo de 2019 deberán estar equipados con un sistema automático de llamada de emergencia.    

1999

El GPS hace acto de presencia

Hoy en día, los sistemas de llamada de emergencia también gestionan la transmisión de coordenadas de forma autónoma. Esto ha sido posible desde 1999 con el primer teléfono móvil con GPS. Sin embargo, el Presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, no facilitó el uso de la señal GPS para aplicaciones civiles y comerciales hasta mayo de 2000. Anteriormente, el acceso a señales precisas estaba reservado a los militares.

Por cierto, la introducción del sistema GPS en el coche no se puede equiparar con la de los aparatos de navegación. Este ya era un componente de los coches antes. Desde el año 2000, el GPS no solo ha llevado la navegación a un nuevo nivel, sino que también ha permitido localizar vehículos robados.    

2001

Primeras funciones de control remoto

Los sistemas de diagnóstico de vehículos, también conocidos como diagnósticos remotos, pueden desde 2001 establecer una conexión entre el usuario y el vehículo a lo largo de grandes distancias. El diagnóstico de vehículos permite a los fabricantes de automóviles comprobar el funcionamiento del sistema y, en caso de que se produzcan problemas, identificar la causa más rápidamente. Lo que comenzó con algunos Connected Cars en el nuevo milenio, es ahora una norma muy extendida y va mucho más allá del mero diagnóstico de vehículos.    

2004

Tarjeta SIM en vehículos BMW

En este año se utiliza por primera vez la tarjeta SIM en los automóviles de BMW. Gracias a ellas, los conductores pueden acceder en línea a las noticias, el tiempo y las funciones de oficina. Por otro lado, la tarjeta SIM facilitó el cómputo aproximado de previsiones de congestión: el rastreo anónimo permitió predecir de manera fiable el tráfico denso y la congestión. Con todo, la tarjeta SIM fue otro paso importante hacia el coche conectado.

2007

De los teléfonos móviles a los teléfonos inteligentes

«Hoy Apple va a reinventar el teléfono», afirmó Steve Jobs en la legendaria presentación de Apple de 2007. No prometía demasiado. Desde los teléfonos móviles sencillos hasta los teléfonos inteligentes. En 2008, Google hizo lo mismo con el sistema operativo Android. El primer coche en ofrecer un punto de acceso a internet para teléfonos inteligentes también llegó al mercado en 2008. Las primeras aplicaciones de teléfonos inteligentes para el Connected Car se sucedieron en 2009, lo que permitía, por ejemplo, cerrar y desbloquear las puertas. Desde 2012, el servicio MirrorLink ha permitido que determinadas aplicaciones de teléfonos inteligentes funcionen a través del sistema de información y entretenimiento del automóvil. Para los iPhone, esta posibilidad solo existe desde marzo de 2014, cuando Apple presentó Carplay en el Salón del Automóvil de Ginebra.    

1998 a 2018:

Lo que comenzó en 1998 con el nombre de BMW Assist está ahora muy extendido en 45 países: BMW ConnectedDrive es uno de los pioneros en la transformación digital de la industria del automóvil. En 2018, cuatro millones de clientes utilizaban ya los servicios de ConnectedDrive, lo que pone de relieve no solo la innovación, sino también los beneficios prácticos. De este modo, el Connected Car se integra en el entorno digital del conductor y se puede controlar cada vez más fácilmente mediante un lenguaje natural, por ejemplo, con el Asistente Personal Inteligente de BMW.    

CONNECTED CARS Y CATEGORÍAS DE CONECTIVITDAD

Ya desde 2010 algunos coches pueden intercambiar información con su entorno, con otros vehículos, con la nube y con los peatones, lo que resulta en diversas ventajas y oportunidades para el tráfico. Esta conexión de coches se divide en diferentes categorías:    

¿Qué es V2I (Vehicle to Infrastructure)?

V2I significa comunicación de vehículos con su entorno. Con esta tecnología, pueden surgir diversas ventajas importantes para la seguridad, pero el medioambiente también se puede beneficiar del V2I.

En caso de semáforos a punto de ponerse en rojo, curvas cerradas o exceso de velocidad, la comunicación V2I envía advertencias al conductor. También se incluyen los datos meteorológicos, para que se le pueda avisar de condiciones complicadas como lluvias torrenciales, vientos racheados o hielo liso. Las intersecciones todavía marcadas con señales de «stop» hoy en día podrían indicar en el futuro si es posible continuar de forma segura sin detenerse.

Otro aspecto importante de la comunicación V2I es la protección del medioambiente. Si los aparcamientos comunican su disponibilidad en el futuro, se necesitará menos tiempo y, por lo tanto, menos energía o combustible para encontrar una plaza de aparcamiento. Los semáforos podrían indicar a los vehículos cuánto duran sus diferentes fases de señalización, lo que permitiría a los vehículos autónomos y a los sistemas de asistencia al conductor ajustar su velocidad de la forma más eficiente posible desde el punto de vista energético. En el futuro, los vehículos pesados deberían poder solicitar prioridad en la señalización para tener que detenerse el menor número de veces posible en los semáforos.

¿Qué es V2V (comunicación Vehicle to Vehicle)?

En la comunicación Vehicle to Vehicle, el Connected Car se comunica con otros vehículos cercanos. Por ejemplo, un vehículo que circula por delante puede advertir del final de un atasco que es difícil de ver o de condiciones difíciles en la carretera. Los vehículos detenidos advierten a su entorno, lo que a su vez puede mejorar la seguridad de los usuarios de la carretera.

Con vistas a una conducción autónoma en el futuro, los vehículos, especialmente los camiones, también pueden combinarse para formar columnas que frenan y aceleran simultáneamente, lo que a su vez podría ahorrar recursos (pooling).

¿Qué es V2C (comunicación Vehicle to Cloud)?

En principio, V2C ya es un estándar muy extendido en la actualidad. Esto incluye modernos dispositivos de navegación que calculan la ruta óptima en función de la situación actual del tráfico. Además, existe la posibilidad del diagnóstico a distancia, e incluso los sistemas modernos de coche compartido no son viables sin V2C.

El hecho de que los coches recojan datos es una consecuencia lógica. Sin embargo, la pregunta clave es cómo se manejan los datos. Una respuesta es CarData de BMW. En este caso, el consumidor puede decidir por sí mismo qué datos quiere publicar para su análisis con un simple clic.    

¿Qué es V2P (Vehicle to Pedestrian)?

V2P está diseñado para mejorar la comunicación entre los coches y los peatones. Con la detección de peatones y un sistema de advertencia, el coche debe alertar a ambos usuarios de la vía pública de situaciones peligrosas, como una colisión.

En 2016, 123 000 personas en Europa resultaron gravemente heridas en accidentes de tráfico y 25 000 perdieron la vida. Casi el 29 por ciento de las muertes fueron de usuarios no motorizados de la vía pública, principalmente peatones y ciclistas.

Además de la advertencia de peligros, V2P también implica informar a los peatones de que pueden cruzar la calle. Lo que el conductor indica actualmente con señas también podría hacerlo el coche con V2P, por ejemplo, mediante una señal luminosa.

La comunicación V2P debería contribuir a reducir este número tanto como fuera posible. Para ello, se advertiría tanto a conductores como a peatones de una colisión inminente.

¿Qué es V2X (comunicación Vehicle to Everything)?

Por nivel de comunicación V2X, los fabricantes entienden un sistema de transporte conectado inteligente en el que todos los vehículos y sistemas de infraestructura están interconectados entre sí. La comunicación V2X es, por así decirlo, un resumen de las otras categorías de conectividad.

COCHES CONECTADOS EN LA CIUDAD INTELIGENTE

Lo que comenzó en 1980 con la transmisión de datos de los vehículos se ha vuelto cada vez más complejo a lo largo de los años. Muchos de los retos de las megalópolis actuales y futuras solo se pueden solventar mediante el internet de las cosas, y el Connected Car se está convirtiendo en parte de este concepto. Una cosa está clara: la optimización del flujo del tráfico no solo favorece a todos los usuarios, sino que también podría beneficiar al medioambiente y a la seguridad de los usuarios de la vía pública. En el camino, sin embargo, los fabricantes de coches, políticos, abogados y muchos otros especialistas todavía tienen algunas cuestiones que resolver.

A largo plazo, el vehículo se debe integrar plenamente en nuestras vidas digitales. Teléfonos inteligentes, relojes inteligentes, ordenadores portátiles y coches: los dispositivos y servicios no deben ser independientes, sino que deben interactuar entre sí. La información relevante, como la dirección de una próxima cita, que se almacena en el teléfono móvil, se debería enviar directamente al dispositivo de navegación del vehículo, por citar solo un ejemplo. De esta manera, la conexión puede quitarle carga de trabajo al usuario en la vida diaria y proporcionarle más comodidad.

El vehículo autónomo del futuro es difícil de imaginar sin las tecnologías del Connected Car, y la historia demuestra lo rápido que las innovaciones del mañana se pueden convertir en el estándar de hoy. En suma, probablemente no pasará mucho tiempo hasta que podamos deslizarnos por las ciudades inteligentes como pasajeros y no como conductores.

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