Desmontamos 10 mitos sobre los coches eléctricos

8 min de lectura
El 2020 será el año de consagración de los coches eléctricos. Aun así, muchos conductores siguen viendo con escepticismo esta tecnología sin combustible. ¿Por qué? Por la cantidad de mitos que circulan al respecto. Vamos a realizar un fact-check.

3 de septiembre de 2020

¿Cómo suena?

También puedes escuchar este artículo en Changing Lanes, el pódcast oficial de BMW. Además de hablar de este y de otros artículos, Changing Lanes, presentado por Sara y Jonathan, te ofrece episodios nuevos cada semana con información exclusiva sobre tecnología, estilo de vida, diseño, coches y mucho más. Puedes encontrar Changing Lanes y suscribirte en la mayoría de plataformas de pódcast.

«Anodinos, caros, peligrosos», hay muchos mitos sobre los coches eléctricos. Ha llegado el momento de contrastar los hechos y despejar esos rumores. Con ayuda de los expertos de BMW aclararemos qué es verdad y qué podría pertenecer al ámbito de los cuentos de hadas automovilísticos.

1. «La autonomía de los coches eléctricos es demasiado baja»

Las medias verdades sobre la autonomía de los coches eléctricos son muy numerosas. Eso que se suele oír de que «cuando hace frío, uno de esos coches con batería no te lleva muy lejos» es una noción caduca. Puede que en el pasado estas preocupaciones por el rendimiento de los vehículos eléctricos en invierno estuvieran justificadas, pero ya no. Hoy, la batería del coche eléctrico es significativamente mejor y el preacondicionamiento de la batería y el habitáculo mediante una aplicación ya es una función que viene de serie, igual que los sistemas de calefacción inteligentes. Así, la autonomía total se puede optimizar significativamente en el día a día, incluso cuando se hace un uso intensivo de la electricidad, por ejemplo con el aire acondicionado o los asientos calefactables. Sin embargo, la autonomía sigue dependiendo del comportamiento del conductor, como explica Karin Krüger, Product Manager Onboard Portfolio de BMW Charging.

Los días en los que estos coches tenían que acudir a un punto de recarga para coches eléctricos inmediatamente tras haber recorrido 100 km son también historia antigua. Ya no debemos tener miedo a causa de la autonomía. «La autonomía diaria del BMW i3 es de hasta 260 km. Los estudios demuestran que esto es más que suficiente para las necesidades del conductor medio», explica Karin Krüger. Además, a medio plazo probablemente se podrá recorrer hasta 600 km con solo cargar la batería del coche una vez. Con esto basta para los trayectos diarios, para irse de fin de semana o incluso para unas vacaciones.

Grado de veracidad: 30 %

La autonomía diaria del BMW i3 es de hasta 260 km.
Karin Krüger

Product Manager Onboard Portfolio BMW Charging

2. «Se tarda mucho en cargar coches eléctricos»

Vale, si lo enchufamos a un enchufe doméstico ordinario, se puede tardar toda una noche en recargar la batería de un coche eléctrico al 100 %. Pero esto se soluciona con un sitio adecuado donde cargar el coche eléctrico. Con un wallbox (potentes estaciones de carga instaladas permanentemente en casa) y la tecnología de carga rápida, el tiempo de carga se optimiza significativamente, en la mayor parte de los casos hasta en un 66 %. Como afirma Benjamin Bucksch, Product Manager Wallboxes en BMW Charging: «Con la carga a alta potencia, se puede recargar la batería incluso en 20 minutos, lo que se tarda en hacer una pausa para el café».

Sin embargo, el debate parte de un punto erróneo, ya que gran parte de los coches eléctricos se emplean para ir de casa al trabajo. Esto suele suponer una distancia de en torno a 40 km al día, algo que se puede realizar sin problemas con una carga. Por tanto, la mejor manera de recargar (y una que resulta más que suficiente) es hacerlo mientras el coche está aparcado, ya sea en casa o en el trabajo. El futuro, por tanto, es la carga optimizada: un cargador para coche eléctrico con el que se pueda recuperar la batería durante los períodos de inactividad, por la noche, mientras trabajas o al aparcar.

Esto nos lleva al siguiente argumento de crítica que emplean los escépticos contra los coches eléctricos en relación con la carga: la infraestructura de estaciones de recarga para vehículos eléctricos. Estas estaciones están apareciendo por todas partes. El Estado, el sector y los proveedores de energía están consolidando la red constantemente. En las grandes ciudades está casi completa y existen estaciones de carga rápida junto a las autovías. Además, se están instalando potentes wallboxes en edificios residenciales y aparcamientos subterráneos. En unos cuantos años, habrá puntos de carga suficientes en las zonas menos pobladas, de modo que los conductores no tengan miedo de quedarse varados en ninguna parte.

El único inconveniente de la infraestructura de carga es que los modelos de pago, a veces confusos y divergentes, deben resultar más intuitivos para los usuarios: a veces, en cada estación de carga de vehículos eléctricos hay uno diferente. Esto es lo que ofrece por ejemplo BMW Charging: todo bajo un mismo paraguas, transparente, claro y especialmente fácil de usar para los adeptos de lo eléctrico.

Grado de veracidad: 30 %

Con la carga a alta potencia, se puede recargar la batería incluso en 20 minutos, lo que se tarda en hacer una pausa para el café.
Benjamin Bucksch

Product Manager Wallboxes BMW Charging

3. «Para crear baterías para coches eléctricos, se explota a trabajadores»

Esta es una tesis exagerada a la que suelen recurrir los críticos y los escépticos con el movimiento a favor de los coches eléctricos. El motivo que aducen es que para producir las celdas de batería hacen falta materias primas en cuya extracción se explota a personas en ciertas partes del mundo. Sin embargo, existen alternativas: por ejemplo, BMW ha firmado contratos con proveedores de materias primas que garantizan una producción sostenible y justa.

Además, a partir de 2020 no contendrán tierras raras y se reducirá el uso del cobalto, que procede exclusivamente de Australia y Marruecos. Los fabricantes como BMW atribuyen mucha importancia al control de las cadenas de suministro, ya que el cumplimiento de la normativa medioambiental y el respeto a los derechos humanos es una prioridad máxima para la marca. Además, el objetivo es poder llegar a reciclar la batería del coche y darle así una segunda vida.

Grado de veracidad: 0 %

4. «Las baterías son el talón de Aquiles de los vehículos eléctricos»

Que las baterías son el punto débil de los vehículos eléctricos es una crítica habitual. La verdad es que no merecen más ni menos críticas que la unidad de propulsión de cualquier coche tradicional, por lo que no deberían ser motivo de preocupación. En comparación con un motor de combustión, aún no contamos con datos empíricos significativos como para evaluar la durabilidad de las baterías en el uso automovilístico cotidiano, según explica Karin Krüger.

En principio, ningún conductor de un vehículo eléctrico debería preocuparse por su durabilidad. Según BMW, la vida útil de la batería se diseña de acuerdo con la vida útil del coche en el que se usará. Por este motivo, ofrece una garantía para la batería de 8 años o 160.000 km en Europa y EE. UU. (a enero de 2020). Sin embargo, lo que el conductor debe siempre tener en mente es que la carga rápida exige un esfuerzo mayor a la batería que la carga convencional. Con ayuda de una estrategia operativa inteligente, se consigue ampliar la vida útil de las baterías.

Grado de veracidad: 50 %

5. «Los coches eléctricos no son más respetuosos con el medio ambiente que los de combustión»

En la sostenibilidad medioambiental de los coches eléctricos desempeña un papel decisivo el origen de la electricidad. Si se obtiene a partir de energías renovables, la huella ambiental de su uso cotidiano es prácticamente nula. Sin embargo, si por ejemplo se quema carbón para obtenerla, su sostenibilidad empeora notablemente. Otro factor que afecta a este equilibrio medioambiental es la fabricación de las baterías, un proceso complejo y en el que se emite mucho CO2. Aun así, aunque se produzca la electricidad por medios convencionales y teniendo en cuenta el lastre ambiental de la fabricación, los modelos eléctricos siguen ofreciendo un mejor nivel de sostenibilidad medioambiental. Desde 2017, BMW ha estado recurriendo a una fabricación con niveles mínimos de CO2 en Europa y ha obtenido su electricidad exclusivamente de fuentes renovables. Por ejemplo, en la fabricación del BMW i3 eléctrico se emplea solamente energía renovable.

Con el uso diario, la contaminación por CO2 inicial durante la producción del coche eléctrico se compensa de forma relativamente rápida. En comparación con un coche con motor de combustión, un vehículo eléctrico recorre entre 60.000 y 80.000 km de forma ecológica.

Por cierto, esto mismo se aplica al compararlos con los vehículos eléctricos de pila de combustible (➜ Véase también: Coches híbridos enchufables: comparativa de eléctricos). La cosa pintará aún mejor para los eléctricos cuando la fabricación y la producción de piezas lleguen a ser también neutrales en cuanto a emisiones. La promesa de BMW a este respecto es que todos los modelos del grupo deben demostrar al menos tener una mejor huella ambiental que un coche de combustión equiparable (desde una perspectiva global, teniendo en cuenta todos los factores pertinentes como la cadena de suministro, la producción, la fase de uso y el reciclaje).

Grado de veracidad: 30 %

6. «Los vehículos eléctricos son más caros que los de combustión»

En pocas palabras: cuanto más tiempo pase un coche eléctrico en la carretera, mejor será su eficiencia en cuanto a costes. Los cálculos más recientes de BMW demuestran que un coche eléctrico que haya recorrido entre 100.000 y 150.000 km resulta económicamente más rentable que uno de combustión. Esto incluye la adquisición, el precio de carga del coche eléctrico, el funcionamiento y el mantenimiento del coche eléctrico. Además, el vehículo eléctrico lleva la «mochila» del complejo proceso de fabricación de la batería, cuyos costes debe asumir. Aun así, los aspectos económicos irán resultando más favorables en el futuro, ya que los costes de producción que determinan cuánto cuesta un coche eléctrico irán reduciéndose a medida que se fabriquen más unidades. BMW planea tener en cartera al menos 13 nuevos modelos puramente eléctricos en 2023.

Los costes de mantenimiento son también significativamente más baratos que los de un vehículo con motor diésel o gasolina. No hace falta cambiar el aceite, controlar la distribución ni la dirección, etc. Todo esto supone un alivio considerable para el bolsillo. El motor eléctrico tiene menos piezas en movimiento que uno de combustión, por lo que existe un menor desgaste de las mismas. También hay que asegurarse de que los frenos no se oxiden. ¿Quién querría limitarse a frenar, si a la vez se puede recuperar energía?

En relación a cuánto cuesta cargar un coche eléctrico, tampoco hay que tenerle miedo a que los costes de la electricidad sean demasiado altos: gracias a los modelos de tarifas basadas en la demanda y las funciones de carga inteligente, el proceso nunca ha sido tan fácil. Además, la electricidad siempre será más barata que el gasoil o la gasolina.

Grado de veracidad: 40 %

7. «Los vehículos eléctricos son peligrosos»

Todas las nuevas tecnologías generan cierto grado de escepticismo entre las personas: ¿Será segura? ¿Podré confiar en ella? Las escenas de coches eléctricos que explotan y acaban en llamas tras un accidente son solo carne de películas de acción. En realidad, los vehículos eléctricos son inocuos. O como afirma Karin Krüger: «Los coches eléctricos ofrecen un grado de peligrosidad tan bajo como los de combustión». Si no fuera así, las autoridades no habrían permitido su comercialización. Además, llevan muchos sistemas de seguridad instalados: en caso de accidente, por ejemplo, se interrumpe inmediatamente la alimentación eléctrica desde la batería. No existe ningún riesgo de electrocución para los ocupantes ni para los trabajadores de emergencias. Trabajadores que, por cierto, han recibido formación sobre nuevas tecnologías y saben cómo enfrentarse a estas particularidades.

En el uso diario y a bajas velocidades, los vehículos eléctricos producen un nivel de ruido menor que los coches convencionales comparables. Así, la contaminación acústica urbana resulta significativamente más baja. Para reducir el riesgo de que los peatones no perciban su presencia, los vehículos eléctricos deben sonidos de coches artificiales al avanzar a menos de 20 km/h. En el BMW i3, este sonido se reproduce hasta alcanzar los 30 km/h, y luego se disipa. Cuando la velocidad es mayor, el ruido del rodaje es ya lo suficientemente notable.

Grado de veracidad: 0 %

Los coches eléctricos ofrecen un grado de peligrosidad tan bajo como los de combustión.
Karin Krüger

Product Manager Onboard Portfolio BMW Charging

8. «Los vehículos eléctricos sobrecargan la red»

Uno de los mitos más persistentes sobre los coches eléctricos es que las redes actuales no podrían resistir el suministro a una flota plenamente eléctrica. Sin embargo, la red eléctrica española está totalmente preparada para asumir la incorporación masiva de vehículos eléctricos. La cuestión es si se podrían cargar todos los vehículos a la vez, y a este respecto no cabe hacer suposiciones, sino poner en juego la gestión inteligente de la carga. No cabe duda de que el transporte y el almacenamiento de la electricidad deben optimizarse y que esto debe ir de la mano de la expansión de la infraestructura para el coche eléctrico, de la carga de los vehículos en reposo o del uso de estos coches para estabilizar la red.

Grado de veracidad: 20 %

9. «Los coches eléctricos son solo una solución pasajera»

El ocaso de los vehículos con motor de combustión parece inevitable. Las ventajas del coche eléctrico son numerosas y no hay más remedio que adoptar tecnologías alternativas, aparte de porque los recursos fósiles son finitos, debido también a motivos de protección del clima y el medio ambiente. Aún no está claro si en el futuro de los coches eléctricos predominarán los de batería o los de pila de combustible (➜ Véase también: Coches híbridos enchufables: comparativa de eléctricos), pero sí está claro que los eléctricos puros desempeñarán una función importante. Solo así se pueden conseguir los ambiciosos objetivos en cuanto a la limitación de las emisiones de CO2. Probablemente existirá una mezcla de distintas tecnologías eléctricas para la automoción y BMW las ofrecerá todas.

El coche eléctrico puro es suficiente para los trayectos cotidianos. La tecnología de pila de combustible es una alternativa interesante a los modelos con batería (➜ Véase también: Coches de hidrógeno: todo lo que debes saber). En esta fase de transición ya estamos viendo cómo los vehículos híbridos se abren paso con éxito. Sean como sean, los coches eléctricos serán los protagonistas del futuro.

Grado de veracidad: 20 %

10. «Conducir coches eléctricos no produce ningún placer»

¿Conducir un coche eléctrico es placentero? Alto y claro: ¡sí! Te garantizamos que en cuanto pises el pedal de un modelo eléctrico, estarás totalmente de acuerdo con nosotros. Los eléctricos avanzan como impulsados por una fuerza imaginaria, casi en silencio, como con superioridad. En parte porque, a diferencia de los coches de combustión, que requieren una determinada velocidad, el par motor máximo está disponible inmediatamente. ¿Quieres ser el más rápido en salir del semáforo? ¡Pues deberías elegir un coche eléctrico! Además, los eléctricos atraviesan las curvas con fluidez y fácilmente, ya que las baterías, relativamente pesadas, suelen estar en el bastidor inferior del vehículo y por tanto garantizan un centro de gravedad bajo (además de reforzar la adherencia al asfalto). Los modelos eléctricos de BMW no son en ningún caso coches de segunda, como aclara Benjamin Bucksch.

Aparte de todo esto, se plantea la siguiente pregunta: ¿cómo se define el placer al volante? Deslizarse apaciblemente y atravesar el paisaje con un coche eléctrico también puede ser placentero. Todo esto, combinado con la conciencia de estar ahorrando y cuidando el planeta, da como resultado un nuevo grado de calidad en la conducción. Y todo esto sin complicarse de más: solo hay que pisar el pedal...

Grado de veracidad: 0 %

Autor: Nils Arnold; Animaciónes: Tommy Parker