BMW iX: un siglo de innovación en el interior

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Tras casi 100 años a la vanguardia de la ingeniería y la innovación en el diseño, la tecnología de dirección y control de BMW ha llegado increíblemente lejos. Sigue leyendo para ver las principales innovaciones históricas de BMW, desde el primer BMW 3/15 hasta el nuevo BMW iX, una concatenación de ideas que definen la experiencia de conducción de BMW.

2 de septiembre de 2021

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Donde empezó todo: el BMW 3/15 (1929)

La centenaria historia de BMW, con todo lo que un conductor querría tener.

Todas las historias tienen un comienzo, y la nuestra se remonta casi 100 años, cuando vio la luz el primer BMW 3/15 en 1929, el BMW con el que empezó todo.

El concepto de su dirección, típico de su tiempo, era relativamente simple y se ceñía a poco más que lo básico: un volante voluminoso que ocupaba la mayor parte del campo de visión del conductor, con un panel de mandos muy simple y el arranque en el centro. Aun así, ya quedaba clara una cosa, aun en una etapa tan temprana: el énfasis se ponía en los conductores y sus necesidades, algo que acabaría desempeñando un papel crucial en los años posteriores.

El BMW 3/15: el BMW que lo inició todo.
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Presentamos el panel de instrumentos orientado al conductor: el vehículo de exposición BMW Turbo (1972)

Avanzamos rápidamente hasta los frenéticos años setenta, cuando las cosas empiezan a acelerar de verdad en cuanto a diseño e ingeniería en BMW. Cuando la marca presentó al mundo el vehículo de exposición BMW Turbo de 1972, que ya es todo un clásico, se hizo un guiño a la imagen de BMW como marca premium y deportiva para los conductores de verdad mediante un elemento del interior del Turbo: el panel de instrumentos orientado al conductor.

Este momento es esencial. La introducción de los elementos de control del coche orientados al conductor fue toda una declaración de intenciones. Al desplazar o inclinar los elementos de control del panel hacia el conductor, BMW dejó muy clara su postura: los coches de la marca están diseñados para favorecer la experiencia de conducción. Si bien el copiloto y los pasajeros no deben sentirse excluidos, ese cambio para enfatizar el protagonismo de quien se siente al volante reforzó este punto de vista de manera inequívoca.

«El panel de instrumentos orientado al conductor es una expresión de que los BMW se conciben y desarrollan pensando en el piloto», afirma Felix Staudacher, director de interfaces de usuario táctiles de BMW Group Design. «Los elementos de control y la tecnología de BMW no se limitan a tener una finalidad práctica, deben servir a un objetivo más amplio en términos de diseño, estética e interacción con el usuario para ofrecer al conductor una experiencia de control completa. Además, naturalmente, del placer de conducir que buscan en un BMW. Esto es lo que nos define y nos hace especiales».

El BMW Turbo: un clásico en muchísimos sentidos.
Los elementos de control y la tecnología de BMW no se limitan a tener una finalidad práctica, deben servir a un objetivo más amplio en términos de diseño, estética e interacción con el usuario para ofrecer al conductor una experiencia de control completa.
Felix Staudacher

Director de interfaces de usuario táctiles de BMW Group Design

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Los ojos en la carretera, las manos en el volante: el BMW Serie 7 E38 (1994)

Con el lanzamiento de la tercera generación de BMW Serie 7 en 1994, BMW llevó las cosas un paso más allá, reuniendo todo lo que necesita cualquier conductor en un solo lugar, al alcance de su mano.

La introducción de botones en el volante en el emblemático BMW Serie 7 de 1994 ofreció a los conductores un control pleno de todo lo que ocurre en su coche: desde entretenimiento hasta llamadas telefónicas, pasando por el control de velocidad, el cambio entre modos de conducción y muchas otras opciones personalizables.

El E38 también fue el primer BMW con el botón rotativo «Dreh-Druckknopf», precursor del controlador iDrive. El botón del E38 se utilizaba para controlar la primera pantalla de visualización de un BMW, que se utilizaba para la navegación y para las selecciones del menú, conceptos que se desarrollarían completamente en el diseño del iDrive solo siete años después (sigue leyendo para comprobarlo).

Esto afianzó aún más el enfoque de «énfasis en el conductor» como emblema de la filosofía del diseño de interiores de BMW, y permitió a los propietarios de vehículos de la marca centrarse en lo realmente importante: mantener los ojos en la carretera y las manos en el volante, sin distracciones innecesarias, sean cuales sean las necesidades del conductor.

El BMW Serie 7 de 1994: todo a mano.
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Todo se combina en el BMW Serie 7 E65 (2001)

Otra incorporación importante fue el control por voz, que permitió a los conductores de BMW comunicarse sin esfuerzo por primera vez, por ejemplo, para dar indicaciones de navegación a la consola central.

La primera vio la luz en el BMW Serie 7 de BMW, que pasó a ser un hito principal de la marca por derecho propio.

El E65 se convirtió en el primer coche del mercado en encarnar plenamente el nuevo principio ergonómico de la marca: «oben anzeigen, unten bedienen» (se ve en la parte de arriba y se controla en la parte de abajo).

El concepto permitió al conductor mantener los ojos en la carretera sin tener que bajar la vista en absoluto a los controles del panel de instrumentos: todo quedaba colocado de forma intuitiva, al alcance y a favor de las necesidades del conductor, con una lógica muy clara y con el nuevo iDrive como la joya de la corona.

Como resultado, se considera que el E65 contiene el primer ejemplo del panel de instrumentos moderno y orientado al conductor. Esto, a su vez, supuso que, por primera vez desde 1975, se ofrecía un BMW sin ningún tipo de panel de instrumentos geométricamente angulares. Los conceptos que habían llegado a los conductores con el Turbo de 1972, y después se habían llevado al ámbito de la producción con el BMW Serie 3 de 1975, ahora se consideraban obsoletos. En lugar de ellos, la cuarta generación del emblemático BMW Serie 7 tenía un panel de instrumentos totalmente simétrico visto desde arriba.

Donde se combina todo: el E65 de 2001.
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Yo conduzco, tú conduces, nosotros conducimos con iDrive: el BMW Serie 7 E65 (2001)

Dicho todo esto, fue otra de las principales innovaciones, también introducida en el BMW Serie 7 de 2001, lo que quizás marcó el cambio más radical hasta la fecha en el diseño de interiores de BMW: la introducción de iDrive.

Con un replanteamiento de la funcionalidad interior completamente inédito hasta la fecha, el controlador iDrive permitía simplificar la complejidad cada vez mayor de los sistemas de operación de vehículos modernos con una alternativa sencilla de usar, ergonómica e intuitiva. Dado que el lema de BMW de priorizar a los conductores y las experiencias de conducción seguía siendo el factor decisivo en el proceso de diseño, los investigadores se enfrentaban a un dilema: como los coches eran cada vez más avanzados, los conductores debían afrontar un número cada vez mayor de distracciones. Con un recuento simple, los expertos de BMW se dieron cuenta de que los conductores tenían que enfrentarse a 35 indicadores y 65 elementos de servicio desde su asiento, pero con el nuevo controlador iDrive y el sistema de control adyacente para administrar las funcionalidades desde el panel, al alcance de la mano del conductor, esos números podían reducirse a 15 y 28, respectivamente.

La introducción del iDrive como tal tenía un razonamiento muy práctico y pragmático. Además, al introducir un único elemento de control que era fácil de usar y tenía una jerarquía de control muy clara, los diseñadores de interiores también pudieron disfrutar de una mayor libertad a la hora de replantearse toda la experiencia de conducción y de enfocar la interacción entre humanos y vehículos. Ahora que el bastidor de la consola central clásica ya no era necesario, se podía disfrutar de un diseño de cockpit más «abierto», con lo que el frente y el interior del BMW adquiría un toque más lujoso y espacioso.

Hoy en día, este momento revolucionario se percibe como un golpe de genialidad y ha llegado a definir el diseño de interiores de BMW, quizás mucho más que cualquier otro elemento, todo ello enfatizando una vez más los principios de diseño de las experiencias de conducción subyacentes, que se centran en los conductores y sus necesidades más que en ninguna otra cosa.

Un avance más: bienvenido al iDrive.
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¡Sube la vista! El BMW Serie 5 E60 (2003)

Esto se enfatizó aún más mediante la introducción de la primera interfaz proyectada en incluirse en un coche de producción alemán, que plasmaba toda la información necesaria directamente sobre el parabrisas, justo ante la vista del conductor. Ya habían pasado dos años y se presentó el primer HUD con el lanzamiento del BMW Serie 5 E60, de 2003.

«La incorporación de la pantalla proyectada, o HUD, complementada con el control por voz, implicó la ampliación de las posibilidades de que los conductores asumieran el control», afirma Sascha Kalus, director de UI/UX avanzadas de BMW Group Design. «Demostramos que un BMW tiene todo lo necesario para una experiencia de conducción perfecta. Puede que no sea necesario usarlo todo, todo el tiempo, pero tienes la opción de hacerlo. Se trata de la libertad, las oportunidades y las experiencias que ofrece este tipo de tecnología a los conductores».

La incorporación de la pantalla proyectada, o HUD, complementada con el control por voz, implicó la ampliación de las posibilidades de que los conductores asumieran el control.
Sascha Kalus

Director de UI/UX avanzadas de BMW Group Design

El BMW Serie 5 de 2003 contenía la primera pantalla proyectada (HUD) en un coche de producción alemán.
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La verdadera revolución digital: el BMW Live Cockpit, BMW Operating System 7 y el BMW Intelligent Personal Assistant (2018)

En los últimos años se ha producido un desarrollo fugaz de varias incorporaciones tecnológicas a la experiencia en el interior de los BMW.

De ellas, la sustitución de los medidores analógicos por tecnologías digitales muy intuitivas es quizás la más rompedora. Para conseguirlo, el diseño digital, en el que se combinan los gráficos 2D con los 3D, ha sido adaptado a la perfección a las necesidades del usuario. El objetivo es centrar la atención del conductor a la situación determinada, mientras se proporciona siempre la información pertinente.

El concepto, denominado BMW Live Cockpit, permite una experiencia de interacción pura y emocional entre el conductor y el vehículo, con un uso inteligente de clústeres de visualización totalmente digitales, además de sistemas de navegación y entretenimiento. A su vez, se pueden controlar e interactuar con ellos directamente mediante el controlador iDrive, o con control gestual o incluso por voz, para una operatividad realmente multimodal y un acceso rápido. Para facilitar la interacción por voz, se introdujo el BMW Intelligent Personal Assistant, que ofrece al conductor un «copiloto» personal basado en IA capaz de llevar a cabo una amplia gama de necesidades de conducción diarias y funcionalidades prácticas en el coche mediante comandos de voz personalizables e intuitivos.

Y al igual que en la mayoría de los demás productos digitales, los componentes del BMW Live Cockpit, el BMW Operating System 7 y las funcionalidades individuales se pueden personalizar y actualizar continuamente mediante actualizaciones de software remotas (➜ Leer más: Guía completa de BMW software updates). Además, naturalmente, todo se puede gestionar cómodamente, con muchas funcionalidades a las que se puede acceder directamente mediante un smartphone en My BMW App.

Con el BMW Live Cockpit, nace una experiencia de conducción totalmente digital.
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El futuro ya está aquí: el nuevo BMW iDrive (2021)

Y bien, ¿en qué punto estamos ahora? ¿Y qué viene a continuación? Ya lo sabemos, hasta cierto punto.

Con el lanzamiento del nuevo BMW iDrive en 2021, casi 100 años de diseño de interiores, innovaciones tecnológicas y excelencia en ingeniería se combinan para ofrecer a los conductores del mañana, aún más exigentes, una experiencia de conducción verdaderamente vanguardista, adaptada a un futuro cada vez más digital.

El nuevo BMW iDrive formará parte del nuevo concepto y diseño de interiores del BMW iX (➜ Read more: What's your reason not to change?), pero sus características también se harán hueco en modelos futuros. La base del nuevo BMW iDrive será el BMW Operating System 8, totalmente actualizado.

El BMW iX representa la cumbre del diseño de interiores de BMW, pero con la introducción del nuevo BMW iDrive, la tecnología, los materiales y la experiencia de usuario se combinarán para crear una experiencia de conducción realmente ininterrumpida y multimodal, como no se ha visto nunca antes.

En cuanto al interior del BMW iX, los componentes digitales se han agrupado de una forma totalmente nueva, con el volante hexagonal del BMW iX y su pantalla curva, colocada sobre un soporte «flotante», inclinado hacia el conductor. Las funcionalidades digitales se integran de forma fluida y natural con materiales premium, como los paneles táctiles de madera, según la filosofía de diseñar un espacio cómodo y reducido en el que las personas puedan sentirse cómodas y en casa, incluso al conducir. Los elementos de control restantes han sido diseñados y elaborados con exquisitez, y garantizan una interacción precisa y agradable al volante.

«La modernidad surge de hacer cosas que no podíamos hacer antes», sugiere Staudacher. «Con el BMW iX, introducimos una nueva manera de trabajar con soluciones digitales avanzadas que dan una sensación familiar y natural para que las utilice el conductor. Nos hemos centrado únicamente en lo esencial para fomentar esa estética minimalista del BMW iX. Sin embargo, lo que está tiene una aplicación práctica muy clara e intuitiva para el usuario. No es solamente tecnología. Es una tecnología que responde a un objetivo tangible, y comprender cómo integrarlo de la mejor forma posible para conductores y pasajeros».

Aunque los elementos de control del BMW iX como tal se han limitado a lo esencial en un habitáculo totalmente despejado, la tecnología empleada es especialmente inteligente y, sobre todo, representa el siguiente paso a la hora de conseguir una simbiosis perfecta entre conductor, diseño, funcionalidad, materiales y experiencia en general.

Nada de esto es accidental. A lo largo de casi 100 años en los que nos hemos centrado en el conductor, BMW ha emprendido la misión de crear un placer por conducir puro y sin distracciones, que puede disfrutar cualquiera que se ponga al volante de nuestros modelos, con una gran atención hasta al mínimo detalle. El resultado es una filosofía de diseño que piensa en los pilotos y sus necesidades, tiene en cuenta cómo evolucionan sus demandas con el tiempo y busca respuestas para impulsar la movilidad hacia el futuro mediante experiencias placenteras.

«No podemos olvidar que, en última instancia, conducir es algo emocional», recuerda Staudacher. «El conductor debería sentir placer al conducir, pero también al controlar su vehículo. Debe ser divertido y especial. Siempre».

La modernidad surge de hacer cosas que no podíamos hacer antes.
Felix Staudacher

Director de interfaces de usuario táctiles de BMW

Fotos: BMW Group Archiv/BMW; Autor: David Barnwell