Sostenibilidad en BMW: entrevista a la Dra. Irene Feige

5 min de lectura
¿Cuál es el estado actual de la sostenibilidad en el sector del automóvil y particularmente en BMW? ¿Qué ha cambiado y qué tiene que cambiar? Hablamos con la experta Dra. Irene Feige.

20 de mayo de 2021

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Los materiales sostenibles son cada vez más importantes en el diseño de interiores de BMW. En Aquafil, en Liubliana, por ejemplo, se producen hilos ECONYL® a partir de redes de pesca recicladas y otros residuos de nailon, que se utilizan, entre otras cosas, como alfombrillas en el BMW iX.

En julio de 2020, el BMW Group se planteó nuevos y ambiciosos objetivos para reducir las emisiones de CO2 en 2030, por primera vez en todo el ciclo de vida, desde la cadena de suministro hasta el final de la fase de uso, pasando por la producción. Y el objetivo de eliminación de las emisiones no se aplica solo a la conducción en sí, sino que se pretende reducir significativamente la huella de CO2 también en los procesos de fabricación, por ejemplo mediante el reciclaje de baterías, como parte de un enfoque holístico.

La Dra. Irene Feige, directora de la Circular Initiative del BMW Group, nos habló sobre este concepto de sostenibilidad en una entrevista para el podcast de BMW Changing Lanes, que volvemos a ofrecer aquí.

Dra. Irene Feige, usted está contribuyendo a dar forma al futuro sostenible en BMW. ¿Por qué este énfasis en una economía circular para el futuro desempeña un papel tan clave?

La sostenibilidad medioambiental siempre ha sido un aspecto muy importante en mi vida. Cuando era niña y adolescente, ya me preocupaba de estos aspectos, y ahora quiero formar parte de un cambio que nos facilite a todos el futuro. La palabra «circular» implica un flujo continuo de las cosas. Sin embargo, por el momento se trata más bien de un proceso lineal, en el que la mayor parte del material que consumimos se desecha después de usarlo, no se reutiliza. Si queremos cerrar el círculo, tenemos que empezar por ajustar este factor y consumir productos ecológicos. Tomemos como muestra la industria de la moda, por ejemplo una prenda como unos pantalones vaqueros. Cuando se tiran, se pueden descomponer y reutilizar algunas de sus partes para confeccionar nuevos pantalones. Queremos reproducir algo así en el sector del automóvil. Al final, un vehículo se compone de una amplia variedad de materiales y es esencial desmontarlos para separarlos y preservar la calidad de los mismos. Por eso es tan importante pensar en la economía como una realidad circular y plantearnos dónde empezar a cerrar ese círculo: ya en la fase de diseño de los productos. Esto sirve para una batería de litio, el motor eléctrico de un coche... Es importante pensar en ellos más allá de su vida útil, y para ello debemos reflexionar ya en la fase de su diseño.

Esto implica también un cambio de mentalidad. ¿Cómo podemos contrarrestar las creencias erróneas que siguen existiendo en relación con la sostenibilidad?

Existe una diferencia entre hablar con los consumidores y con aquellos responsables que toman decisiones a diario. Es un tema muy complejo y tenemos que ayudar a la gente a abordar este proceso tan complicado. No cambiar nuestra rutina y seguir haciendo las cosas como siempre porque así es más fácil o porque resulta abrumador analizar diez opciones alternativas no nos permite progresar. Son precisamente estos procesos los que nos debemos cuestionar, y el mejor momento de hacerlo es ahora mismo. Tenemos que ayudar a la gente a avanzar, y en este ámbito, avanzar implica reducir la complejidad. Para nosotros, como empresa, es muy importante ser transparentes, demostrar que hay opciones y que una de ellas es mejor que las demás en términos de sostenibilidad. Debemos pensar en nuestras vidas personales y en cómo podemos contribuir de verdad al ecosistema sin renunciar a aquello que nos importa. El cambio requiere valentía, pero nos recompensa el esfuerzo con una sensación muy especial. Es importante tener esto en cuenta antes de tomar una decisión: definir objetivos, aclarar adónde te quieres dirigir. Y algunos aspectos relacionados con la sostenibilidad traen consigo otras ventajas. Por ejemplo, si nos planteamos dejar de usar el coche y pasarnos a la bici un par de días a la semana, fomentaremos el ejercicio y la salud. Si encuentras algún aspecto de la vida que puedas cambiar para conseguir dos o tres objetivos a la vez, debes dar el paso.

¿Cómo se puede empezar a pensar en ideas sostenibles para la vida cotidiana antes de adquirir un coche eléctrico?

Una posibilidad sería comparar las comercializadoras de electricidad y ver cuáles de ellas obtienen la energía de fuentes sostenibles. Es fácil y no cuesta nada. Creo que es un aspecto que mucha gente ni se plantea: creen que para ser sostenible, hay que privarse de ir de vacaciones o de usar el coche, así que les resulta muy difícil y acaban no haciendo nada. ¡Hay que empezar por lo más simple! Por ejemplo, con tu proveedor de energía. Los cambios suelen ser más sacrificados si notas los efectos de inmediato, por ejemplo cuando cambias la dieta y tienes que variar tus hábitos de compra. Antes de cambiar, debes conocerte bien a ti mismo. Si quieres marcar la diferencia, debes ser consciente de que has de empezar por las cosas más sencillas, y una vez solucionadas, puedes subir de nivel. Paso a paso, así mejorará también tu motivación. Al final, es un proceso que lleva tiempo, y por eso precisamente debemos apresurarnos. Además, como empresa necesitamos un planteamiento económico holístico. El cambio resulta cada vez más complejo, abordarlo requiere coraje, y de eso tenemos un montón.

¿A menudo la sostenibilidad se entiende como algo limitado a la reducción de CO2?

Es evidente que necesitamos avanzar con decisión hacia la movilidad eléctrica, es uno de los aspectos más importantes. La producción de vehículos eléctricos también deja una huella ecológica, y no solo en emisiones de gases. Es importante plantearse de dónde proceden los recursos que utilizamos, cómo se obtienen, qué implican estos procesos, los recorridos, el procesamiento... Cuando nos enfrentamos a los problemas de sostenibilidad, plantearnos los cambios es prioritario porque afecta a todo. Pongamos el caso del cuero: hay que prestar atención a la procedencia de las vacas, al entorno en el que se crían. Si la explotación está en una zona de selva tropical, por ejemplo, las cuestiones relacionadas con la biodiversidad y el cambio climático desempeñan un papel importantísimo. En el BMW Group intentamos encontrar alternativas a materiales como el cuero, que tienen una huella ecológica enorme. Debemos pensar en el producto en su totalidad.

En su orientación hacia la sostenibilidad y la innovación, BMW aplica un enfoque integral, desde la cadena de suministros, pasando por la producción y el uso hasta el aprovechamiento. Para el interior se utiliza cuero natural curtido con hojas de olivo, y madera con certificación FSC en el centro de control de la consola. Así se cierra el círculo del reciclaje.

¿Cuáles son las medidas más importantes para mejorar la huella de CO2 de un vehículo?

La más importante es el paso a los sistemas de propulsión eléctricos. La producción de baterías de coches eléctricos también es muy intensiva en términos de consumo energético, por eso nos hemos planteado utilizar solamente energía renovable en la cadena de suministro. La energía verde no solo resulta útil al cargar el coche eléctrico, sino también durante la producción. Esto se aplica también al uso generalizado del reciclaje en el ciclo de vida de una celda de batería de coche. Además, si instauramos una economía circular, el acero reciclado tiene una huella de carbono mucho menor: al no tener que producirse a partir de hierro utilizando energía térmica procedente de la combustión de carbón, la ventaja es enorme. Si se emplea acero reutilizado, se puede fabricar en un horno de arco eléctrico, que consume electricidad. Acero fabricado con energía renovable: es algo fascinante. También se puede reducir aún más la huella ecológica con producción de aluminio verde. Ahora, el BMW Group está adquiriendo aluminio para cuya producción se utiliza energía fotovoltaica, que se obtiene en instalaciones en el desierto a las afueras de Dubai. El aluminio que se produce con energía solar se procesa en la fundición de metales ligeros en la planta del BMW Group en Landshut, donde se elaboran componentes de la carrocería y el sistema de propulsión, como los necesarios para las unidades de los nuevos vehículos eléctricos de BMW, por ejemplo, el BMW iX.

¿Cuánto ha cambiado la producción de coches para ajustarse a los estándares actuales?

No solo el motor de los vehículos es sustentable, sino que también los materiales empleados siguen la misma filosofía. BMW Group produce electricidad sin emisiones de CO2 con la ayuda de la energía eólica, como aquí en la planta de Leipzig, y ahora está comprando aluminio para cuya producción se utiliza electricidad procedente de la energía solar.

El mero cambio de los motores ya es significativo, porque cambia la totalidad de la cadena de suministro. Los cambios en los materiales que se utilizan, la optimización constante de la extracción sostenible... todo esto contribuye a cerrar el círculo económico. Pero en lo relacionado con la producción, tenemos que mirar al futuro a largo plazo. Al fin y al cabo, los vehículos que diseñemos hoy no van a llegar al mercado hasta dentro de unos seis años. Tenemos que plantearnos el diseño y la funcionalidad a largo plazo y de forma sostenible: ese es el gran desafío.

Por ejemplo, ¿qué es lo que hace que el BMW iX sea más sostenible que otros coches del pasado?

El BMW iX encarna cómo entendemos nosotros la sostenibilidad y cómo la implementamos continuamente, ya que combina un placer de conducción sin emisiones locales con la eficiencia y la deportividad. De hecho, además de contar con coches totalmente eléctricos, recurrimos a muchos otros aspectos para cerrar el círculo. El BMW iX es uno de los primeros coches en los que tenemos una alta proporción de materiales sostenibles. El BMW Group obtiene el cobalto y el litio necesarios para los sistemas de almacenamiento de energía a alta tensión de fuentes controladas en Australia y Marruecos, y se los entrega a los fabricantes de las celdas de batería de BMW. Para la fabricación de estas celdas y para la producción de vehículos en la planta del BMW Group en Dingolfing, se consume energía 100 % renovable de orígenes certificados. Además, la empresa lleva desde febrero de 2021 adquiriendo aluminio producido utilizando electricidad fotovoltaica. Otro factor que contribuye al ahorro de recursos en la producción del BMW iX es la alta proporción de aluminio secundario y plásticos reciclados. En su interior se emplean maderas con certificado FSC, cuero curtido con extracto de hojas de olivo y otros materiales naturales. Como materias primas de las alfombrillas y la superficie del suelo se utilizan, entre otros materiales, redes de pesca recicladas.

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Además de la planta de automóviles, en Dingolfing está la sede del centro de competencia mundial de producción de motores eléctricos de BMW Group. Aquí se producen módulos de baterías, baterías de alta tensión y motores eléctricos para vehículos enchufables híbridos y eléctricos, como el nuevo BMW iX. En el caso de la energía y el agua, el consumo por vehículo se ha reducido en más de una quinta parte en los últimos diez años gracias a un gran número de medidas.
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Además de la planta de automóviles, en Dingolfing está la sede del centro de competencia mundial de producción de motores eléctricos de BMW Group. Aquí se producen módulos de baterías, baterías de alta tensión y motores eléctricos para vehículos enchufables híbridos y eléctricos, como el nuevo BMW iX. En el caso de la energía y el agua, el consumo por vehículo se ha reducido en más de una quinta parte en los últimos diez años gracias a un gran número de medidas.
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Además de la planta de automóviles, en Dingolfing está la sede del centro de competencia mundial de producción de motores eléctricos de BMW Group. Aquí se producen módulos de baterías, baterías de alta tensión y motores eléctricos para vehículos enchufables híbridos y eléctricos, como el nuevo BMW iX. En el caso de la energía y el agua, el consumo por vehículo se ha reducido en más de una quinta parte en los últimos diez años gracias a un gran número de medidas.
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Además de la planta de automóviles, en Dingolfing está la sede del centro de competencia mundial de producción de motores eléctricos de BMW Group. Aquí se producen módulos de baterías, baterías de alta tensión y motores eléctricos para vehículos enchufables híbridos y eléctricos, como el nuevo BMW iX. En el caso de la energía y el agua, el consumo por vehículo se ha reducido en más de una quinta parte en los últimos diez años gracias a un gran número de medidas.

Para BMW, la sostenibilidad no supone una renuncia, sino ahondar en la comodidad y el placer de conducir.

Eso es. Yo creo que ya hemos hablado sobre algunos de estos aspectos. El panorama y la diversidad de materiales es fascinante, especialmente si pensamos en los biomateriales. Su textura y su aspecto son muy distintos de los materiales artificiales, al igual que el olor, que también es muy importante. La conducción pasa a ser una nueva experiencia que apela a todos los sentidos. Cuando uno se pone a pensar en si comprar un coche con motor de combustión interna u otro eléctrico, el eléctrico podría parecer un poco más caro a primera vista, pero la verdad es que resulta más económico si se analiza su coste total de propiedad. Y traduce el placer de conducir tradicional a términos futurísticos: gracias a las baterías del vehículo eléctrico y a la activación del rotor del motor, que se puede controlar con una gran precisión mediante el ajuste del suministro eléctrico, estos motores disponen de su par máximo inmediatamente. Además, y a diferencia de los motores eléctricos antiguos, se puede mantener durante un rango de velocidades particularmente amplio. La experiencia de conducción en el BMW iX no solo se caracteriza por una potencia espontánea, sino también excepcionalmente constante, que subraya el carácter deportivo del vehículo, típico de la marca. La sostenibilidad y la emoción combinan a la perfección.

Fotos: BMW, Dirk Bruniecki, Yannick Wolff; Autor: Markus Löblein