Doce avances técnicos extraordinarios del motor de BMW

7 min de lectura
Hacer una lista de los mejores motores BMW parece fácil, ¿verdad? Pues no. En la redacción lo hemos debatido acaloradamente, con opiniones muy dispares, un candidato tras otro. Aun así, hemos confeccionado una lista (casi) definitiva. Aquí la tienes.

2 de julio de 2020

El propio nombre de BMW lleva en sí mismo un mensaje simbólico, ya que la M del medio de la sigla significa «motores». Hace referencia al origen de la empresa, y por ende a una tecnología de propulsión de primer nivel, presente durante muchas décadas y en distintos medios de transporte. BMW es una firma pionera en nuevas tecnologías, ya sean aplicadas al avión, la motocicleta o el automóvil. Hemos seleccionado doce legendarios motores BMW para ti, de la forma más objetiva posible y más subjetiva necesaria. La lista no está completa, claro. Al fin y al cabo, cada aficionado tiene sus prioridades, así que la lista puede ser una premisa perfecta para abrir un debate.

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1.

Motor en línea de 6 cilindros BMW Illa (aviación) (1917)

© BMW Group Archiv

 

En BMW nos gusta conducir, ya sea sobre dos o cuatro ruedas. Aunque la pregunta original debería haber sido «¿te gusta volar?», ya que fue poco después de la fundación de la Bayerische Motoren Werke, en 1917, cuando la empresa desarrolló su primer motor, el motor para aviación BMW Illa. Está caracterizado por un sofisticado diseño técnico que evita la pérdida de potencia a grandes alturas. Con el IV, un mejor motor y más desarrollado, BMW consiguió batir en 1919 el récord oficioso de altitud (9.760 m). Gracias al trabajo pionero y a la fiabilidad de la unidad, la empresa BMW, aún en sus primeros años, se posicionó en primera línea desde el principio.

Datos:
Motor en línea de 6 cilindros con refrigeración hidráulica y carburador
Cilindrada de 19.100 cc
Potencia de 140 kW (185 CV)

2.

Motor bóxer de 2 cilindros de la BMW R 5 (Motocicleta) (1936)

Pasamos del mundo de la aviación al del motociclismo, en el que aún a muchos aficionados les brillan los ojos al oír el nombre BMW R 5. Esta maravilla tiene un motor bóxer de 500 centímetros cúbicos con una potencia imponente para la época, 24 CV. Una de sus características técnicas especiales es el control de las válvulas mediante dos árboles de levas. La R 5 no tardó en labrarse la reputación de ser especialmente fiable y resistente. Los cambios de marcha se hacían con el pie, algo que por aquel entonces era una novedad y acabó por consolidarse como una función estándar. La noción básica de la R 5 sigue viva en motocicletas BMW actuales como la R 18. Por ejemplo, el motor y la tapa de balancines de la R 5 han servido como modelos visuales para las partes correspondientes de las cruiser de BMW.

Datos:
Motor bóxer de 2 cilindros
Cilindrada de 500 cc
Potencia de 18 kW (24 CV)

© BMW Group Archiv
3.

Motor en línea de 6 cilindros del BMW 328 (1936)

© BMW Group Archiv

 

El legendario motor del BMW 328 estableció la reputación que ha caracterizado a BMW desde entonces: se considera que los motores bávaros son especialmente deportivos. En este caso, el BMW 6 cilindros destacó de nuevo, como había ocurrido en el BMW 326, aunque ahora con una moderna culata de aluminio y una potencia de unos 80 CV en el BMW 328, que alcanza hasta 5.000 RPM. Gracias a la tracción trasera y al peso reducido, de unos 800 kg, este deportivo era una verdadera máquina (y eso que hace ya más de 80 años que nació).

Datos:
Motor en línea de 6 cilindros
Cilindrada de 2.000 cc
Potencia de 59 kW (80 CV)

4.

Motor en V de 8 cilindros del BMW 502 (1954)

El BMW 502 se conoce popularmente como el «ángel barroco» debido a las formas curvas y protuberantes de su carrocería. Sin embargo, el motor BMW V8 no tiene nada de barroco. Más bien al contrario: el BMW V8 fue el primer motor V8 de aleación ligera en producirse en masa de todo el mundo y su tecnología era puntera en aquella época, al igual que el servofreno, la asistencia al embrague y los discos de freno, que posteriormente pasarían a instalarse de serie. Las autoridades también quedaron muy impresionadas con su fiabilidad, tanto que los cuerpos de bomberos y policía empezaron a usar este vehículo como transporte de emergencia. Aun así, la característica más sorprendente del BMW 502 fue y sigue siendo el cómodo motor BMW de ocho cilindros.

Datos:
Motor en V de 8 cilindros con carburador
Cilindrada de 2.600 cc
Potencia de 74 kW (100 CV)

 

© BMW Group Archiv
5.

Motor turbo de 4 cilindros del BMW 2002 Turbo (E20) (1973)

© BMW Group Archiv

 

Hace casi 50 años, los motores en serie con turbocompresores eran tan raros como los coches con transmisión manual de cuatro velocidades hoy. Algunas consideraciones peyorativas sobre el turbo, como que tenía un «segundo de reflexión» (por que antes solo se podía utilizar el turboalimentador con un breve retardo) casi han desaparecido del vocabulario automovilístico en la actualidad. Sin embargo, lo que ha permanecido es el entusiasmo por los motores con turbo. En 1973, este motor turbo de 2.000 cc ofrecía una potencia increíble de 170 CV y permitió que el BMW 2002 Turbo pudiese considerarse un coche genuinamente deportivo en términos de su velocidad máxima (211 km/h). Este modelo también fue el primer turbo en producirse en masa en Europa. Hoy, la tecnología del turboalimentador tiene especial importancia a la hora de aumentar aún más la eficiencia de los motores de automoción.

Datos:
Motor de 4 cilindros con turbocompresor
Cilindrada de 2.000 cc
Potencia de 125 kW (170 CV)

6.

Motor en línea de 6 cilindros del coupé deportivo BMW 3.0 CSL (E9) (1974)

A finales de los años 80 se popularizaron los «multiválvulas»: la tecnología de cuatro válvulas de los coches de carreras empezó a estar cada vez más presente en la producción en serie, lo que posibilitó el incremento de la potencia de los motores. Este fue el caso del legendario BMW 3.0 CSL coupé de 1974. Aunque la versión en serie tenía una potencia de hasta 206 CV y doble válvula, la versión de carreras desarrollaba hasta 440 CV, gracias entre otras cosas a las cuatro válvulas por cilindro y a una cilindrada aumentada hasta los 3.500 cc. Desde entonces, los motores multiválvulas han pasado a ser algo convencional en el mundo de la automoción y nos ayudan a utilizar nuestros coches ahorrando recursos, un aspecto cuya importancia es cada vez mayor.

Datos:
Motor de 6 cilindros con cuatro válvulas por cilindro
Cilindrada de 3.500 cc
Potencia de 324 kW (440 CV)

 

© BMW Group Archiv
7.

Motor turbo de 4 cilindros del BMW para Fórmula 1 (1983)

© BMW Group Archiv

 

Pasamos de motores de gran volumen a motores más pequeños y eficientes. Aunque lo de «pequeño» se refiere a su menor cilindrada, de 1.500 cc, porque la potencia del motor de Fórmula 1 de BMW en los años 80 era inmensa: según los rumores, en las versiones que se usaban en las sesiones de entrenamiento se alcanzaban potencias de hasta 1200 CV. Esta explosión de potencia planteaba verdaderos retos a cualquier piloto de Fórmula 1, especialmente en una época en la que no había funciones electrónicas de asistencia a la conducción. La tecnología del panorama deportivo siempre acaba haciéndose hueco en la producción en serie, y podemos decir que el motor para Fórmula 1 de BMW es el precursor del método de «downsizing» actual (reducir el volumen de los motores manteniendo el rendimiento y con un menor consumo).

Datos:
Motor de 4 cilindros con turbocompresor
Cilindrada de 1.500 cc
Potencia de hasta 1.200 CV (en sesiones de entrenamiento de Fórmula 1)

8.

Motor diésel de 6 cilindros del BMW 524td (E28) (1983)

Tras más de 60 años de historia de fabricación de motores en BMW, ha llegado el momento: con el BMW Serie 5 aparece el primer motor diésel BMW producido a gran escala. Y con unos datos de rendimiento impresionantes: los 115 CV y el par de 210 Nm eran todo un reclamo para un diésel de esa época. Con ello, el diésel empezó a ser compatible con el placer de conducir, ya que hasta el momento estaba fuertemente relacionado con camiones y tractores y a partir de entonces empezó a resultar aceptable en el panorama del coche. Por tanto, podemos decir que el BMW 524td es el precursor de los motores diésel actuales, potentes, cómodos y sobre todo económicos y limpios.

Datos: 
Motor diésel de 6 cilindros con turbocompresor
Cilindrada de 2.400 cc
Potencia de 85 kW (115 CV)

 

© BMW Group Archiv
9.

Motor de 12 cilindros del BMW 750i (E32) (1987)

© BMW Group Archiv



En aquella época, el motor de doce cilindros era el «rey del mambo», y el BMW V12 sigue siendo hoy epíteto de una fluidez perfecta y una potencia abundante. Especialmente porque el motor del BMW 750i fue el primero de producción alemana desde la Segunda Guerra Mundial con doce cilindros. El motor BMW V12 aporta al BMW 750i un rendimiento de conducción sobresaliente y una comodidad excelente sin renunciar a su premisa de sutileza. Para demostrar lo suave que era el funcionamiento del motor BMW V12, se colocó una moneda sobre el motor y no se cayó en todo el recorrido. Esto entronca con el mundo del motor del coche eléctrico (véase a continuación), ya que esta «suavidad» es una de sus principales características.

Datos:
Motor en V de 12 cilindros
Cilindrada de 5.000 cc
Potencia de 220 kW (300 CV)

10.

Motor de 10 cilindros del BMW M5 (E60) (2004)

Pasamos de los doce cilindros a los diez, o dicho de otra manera, de un motor orientado a la comodidad a otro centrado en lo deportivo. Los datos son muy elocuentes: este nuevo diseño proporciona 507 CV a una velocidad de 7.750 rpm. Parecen cifras de un coche deportivo, y así es: un motor deportivo en el corazón de un BMW Serie 5 (el M5 y también el M6 (E63/E64)). El motor, inspirado en los de la Fórmula 1, que por aquel entonces también tenían diez cilindros, se denominó internamente S85 y es hasta el momento el único motor de diez cilindros de la historia de BMW. Eso hace que sea todo un hito en la historia de la Bayerische Motoren Werke.

Datos:
Motor en V de 10 cilindros
Cilindrada de 5.000 cc
Potencia de 373 kW (507 CV)

© BMW Group Archiv
11.

Motor eléctrico del BMW i3 (I01) (2013)

© BMW Group Archiv

 

Con el BMW i3, en Bayerische Motoren Werke fuimos pioneros en la producción de vehículos eléctricos. Los conductores de este completísimo modelo eléctrico ya no tienen porqué tener miedo de no tener autonomía suficiente (➜ Leer más: Mitos sobre los coches eléctricos). Con todo, cualquiera que se ponga por primera vez al volante de un BMW i3 se sorprenderá, y para bien: ¡resulta que conducir un eléctrico es divertido! Gracias a su excelente capacidad de arranque, serás el primero en salir del semáforo y una sonrisa recorrerá tu cara de oreja a oreja. Además, administra la carga de la batería de la mejor manera posible para batir un récord de bajo consumo. La responsabilidad y el ahorro no son incompatibles con el placer de conducir.

Datos:
Motor eléctrico
Potencia de 125 kW (170 CV)
Capacidad de la batería 37,9 kWh

 

Emisiones CO2 0 g/km (combinado)
Consumo 0 l/100 km (combinado)
Consumo de energía 14,6–13,1 kWh/100 km (combinado)
12.

Híbrido de 3 cilindros y eléctrico del BMW i8 (I12) (2014)

El BMW i8 demuestra que los vehículos eléctricos y la conducción deportiva no son para nada términos antitéticos. No hay un solo motor en el BMW i8, ya que este deportivo funciona con uno eléctrico y otro de gasolina. La potencia del sistema del BMW híbrido, que componen el turbo de tres cilindros y el motor eléctrico, alcanza unos impresionantes 362 CV. El motor de combustión acciona el tren trasero y el eléctrico, el delantero. El diseño es totalmente deportivo, y los datos también: pasar de 0 a 100 km/h requiere menos de 5 segundos. Sin embargo, el consumo combinado es el de un coche pequeño. Así son los deportivos del siglo XXI, y eso opinan también los expertos independientes que han galardonado al BMW i8 con el prestigioso premio «Engine of the year award» cinco veces seguidas hasta 2019. Un buen comienzo para BMW en la era eléctrica.

Datos:
Motor de 3 cilindros con turbocompresor
Cilindrada de 1.500 cc
Potencia de 170 kW (231 CV)
+
Motor eléctrico
Potencia de 96 kW (131 CV)
Capacidad de la batería de 11,6 kWh

© BMW Group Archiv

Esto es lo que nos depara el futuro

La historia del motor de BMW está repleta de ejemplares extraordinarios, desde los utilizados en aviones hasta los eléctricos, pero esta lista no está labrada en piedra. El mundo de la automoción está cambiando: los coches híbridos están en auge, al igual ue los eléctricos (➜ Leer más: Comparativa de eléctricos). Además, la tecnología de la pila de hidrógeno (➜ Leer más: Así funcionan los coches de hidrógeno) seguirá siendo una de las apuestas de BMW. Los motores de combustión diésel y gasolina son cada vez más económicos y limpios, por lo que no dejarán de ser una opción en el futuro de los automóviles. BMW seguirá ofreciendo una amplia capacidad de elección, «The Power of Choice», ya sea de híbridos enchufables, eléctricos puros o coches con motores de combustión.

Autor: Nils Arnold; Fotos: BMW Group Archiv

Fascinación por la movilidad eléctrica.

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