Sostenibilidad ante todo: BMW protege nuestro entorno

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Sostenibilidad no es solo una palabra para BMW: su éxito económico se ha basado siempre en el pensamiento a largo plazo y en una actitud responsable. Descubra cómo quiere BMW Group convertirse en el fabricante de automóviles más sostenible y cuál será el siguiente gran paso de este largo viaje.

23 de noviembre de 2021

BMW Group fijó desde el principio sus pilares para el futuro y siempre consideró como elementos clave la sostenibilidad y la protección de los recursos: desde la cadena de suministro hasta la producción, sin olvidar el momento en el que sus productos dejan de utilizarse. Un ejemplo de esta política es el BMW i Vision Circular que se presentó en el IAA Mobility 2021. Este concepto es un prototipo de referencia para la economía circular (➜ Leer más: Economía circular) que ha puesto al alcance de la mano el objetivo de conseguir un modelo empresarial neutro para el clima en 2050. Aunque la sostenibilidad está ahora mismo en boca de todos, no se trata en absoluto de un concepto nuevo para BMW Group. De hecho, BMW comenzó a incluir la sostenibilidad como parte esencial de su estrategia corporativa en los años 70.

Un primer paso

Ya en 1972, BMW presentó un BMW 1602 modificado como vehículo eléctrico que se utilizó en los Juegos Olímpicos de Múnich (➜ Leer más: En busca del coche clásico perfecto) como coche de escolta para los maratonianos y marchadores de larga distancia. Un año más tarde, BMW se convirtió en la primera empresa automovilística en nombrar a un asesor medioambiental que introdujo en la empresa los fundamentos de la protección preventiva del medio ambiemte.

Desde entonces, BMW nunca ha dejado de desarrollar y poner en práctica sus estrategias y medidas de sostenibilidad. Se introdujeron nuevas tecnologías para reducir las emisiones, como los catalizadores o las tecnologías de barnices al agua en las estaciones de pintura, y se crearon conceptos de reciclaje. En 1993 se añadieron a los Principios de liderazgo de BMW unas directrices medioambientales vinculantes para todos los empleados. Además, desde entonces se han elaborado varios manuales sobre el desguace y el reciclaje ecológico-económico de los distintos modelos de BMW.

Años 2000: una estrategia en evolución

Con la llegada del nuevo siglo, la sostenibilidad pasó a ser aún más importante para la empresa. En el Sustainable Value Report 2001/2002 se presentaron diversas medidas para el futuro divididas en cuatro áreas fundamentales:

  • Conexión en red inteligente de los distintos medios de transporte para reducir el tráfico y optimizar el uso del espacio de circulación.
  • Reducción continua del consumo de la flota de vehículos con el fin de conservar los recursos y reducir las emisiones de gases.
  • Desarrollo de conceptos de tracción alternativos para preservar la calidad de vida y los beneficios económicos de la movilidad individual a largo plazo.
  • Conceptos de productos optimizados para el reciclaje y la recuperación/reciclaje de vehículos al final de su vida útil, siempre con el objetivo de conservar los recursos y eliminar o reducir los residuos.
BMW Group asume su responsabilidad por el medio ambiente en todo el mundo, así como las preocupaciones sociales de sus empleados y de la sociedad en su conjunto.
Joachim Milberg

Presidente del Consejo de administración de BMW AG de 1999 a 2002

Ya entonces, BMW Group estaba investigando activamente en conceptos de tracción alternativos. Además de la impulsión puramente eléctrica, también se realizaron grandes esfuerzos de investigación en la tracción por hidrógeno (➜ Leer más: Coches de hidrógeno: todo lo que debes saber). El primer BMW que incorporaba este sistema se presentó hace ya mucho tiempo, en 1979. En una prueba realizada en el año 2000, 15 BMW 750hL propulsados por hidrógeno recorrieron más de 100.000 kilómetros sin ningún problema. Durante este tiempo, sucedieron muchas cosas al margen de la actividad principal de la empresa: en 2001, BMW Group suscribió la declaración medioambiental «Producción más limpia», en 2002 financió una cátedra de sostenibilidad en Sudáfrica y en 2002 y 2004 organizó varios foros de diálogo bajo el lema «Sustainability – It can be done».

La tracción del futuro

Desde 2007, BMW ha recorrido casi 4 millones de kilómetros con una pequeña serie de 100 vehículos impulsados por hidrógeno. Sin embargo, aún falta la infraestructura necesaria para su uso generalizado. Por esta razón, BMW Group participa en importantes iniciativas destinadas a ampliar la infraestructura de hidrógeno, como H2 Mobility y el CEP en Alemania, y es miembro activo de la empresa conjunta de pilas de combustible e hidrógeno de la Unión Europea. BMW Group también coopera con TOTAL Deutschland y el Linde Group para investigar nuevas tecnologías de repostaje.

Con el paso de los años, los motores eléctricos fueron ganando importancia. Como las baterías no eran tan potentes como ahora, la tracción eléctrica se combinaba preferentemente con motores de combustión. En 2009, BMW presentó los primeros vehículos híbridos de serie (➜ Leer más: Doce avances técnicos extraordinarios del motor de BMW). En el IAA 2009 de Fráncfort, BMW presentó la berlina de lujo ActiveHybrid 7 y el modelo ActiveHybrid X6 SAC. La tecnología BMW ActiveHybrid aumentó considerablemente la eficiencia, tanto en el tráfico urbano como en el interurbano: un veinte por ciento en comparación con los motores de combustión convencionales.

BMW i: Born electric

Con el «project i» (➜ Leer más: 10 años de BMW i) comenzó el desarrollo de conceptos de tracción completamente nuevos, que se extendieron no solo a la reducción de las emisiones, sino también a la limitación del impacto medioambiental del automóvil en toda la cadena de valor. Al año siguiente, el prototipo de BMW Vision EfficientDynamics permitió vislumbrar por primera vez el futuro de la firma.

A principios de 2011, BMW lanzó un modelo conceptual bautizado como «Megacity Vehicle». Con este vehículo eléctrico, BMW Group presentó en el IAA un prototipo completamente nuevo: materiales extremadamente ligeros como el aluminio o el plástico reforzado con fibra de carbono (➜ Leer más: Alta tecnología: fibra de carbono en el coche) se combinaron con un diseño futurista, tecnologías digitales punteras y nuevos procesos de producción que minimizan las emisiones de CO2 mediante el uso energías totalmente verdes. Dos años más tarde, el prototipo evolucionó hasta convertirse en el BMW i3, un vehículo eléctrico para el tráfico urbano que protege los recursos.

 

La serie BMW i se amplió en 2014 con la versión Cupé del BMW i8 (➜ Leer más: BMW i8: pionero, icono y clásico del futuro) y, a partir de 2018, con el Roadster. A diferencia del BMW i3, que tenía un motor eléctrico puro, el BMW i8 se basaba en el prototipo de BMW Vision EfficientDynamics y era un híbrido enchufable (PHEV, por sus siglas en inglés). Esto permitió aumentar notablemente la autonomía y las prestaciones de conducción y mantener el consumo de combustible al nivel de un vehículo pequeño a velocidades de hasta 120 km/h en el modo puramente eléctrico. El BMW i8 ha servido de inspiración a todos los BMW PHEV posteriores.

La pila de combustible como alternativa adicional

BMW i es uno de los motores de innovación de BMW Group. La submarca combina nuevas tecnologías y enfoques de movilidad con los planteamientos más avanzados. Además del enfoque de sostenibilidad integral, la electromovilidad y la digitalización son también componentes esenciales del nuevo concepto. BMW i extiende estos desarrollos a todo BMW Group, como se aprecia en el nuevo BMW iX. Además, BMW Group tiene en marcha un gran número de proyectos de desarrollo. Por ejemplo, es uno de los fundadores de Ionity, encargada de gestionar una red de estaciones de recarga para vehículos eléctricos en las autopistas. También BMW Charging señala el camino hacia el futuro, por ejemplo con la ampliación de la infraestructura de recarga en las instalaciones propiedad de BMW Group.

En BMW i tampoco han olvidado los excelentes resultados de las pruebas realizadas con motores de pila de combustible: con el BMW i Hydrogen NEXT, BMW Group presentó en 2019 sus avances en el uso de tecnologías de pila de combustible de hidrógeno. Dos años más tarde, en el marco del IAA 2021, el BMW iX5 Hydrogen pudo ponerse a prueba en la carretera por primera vez. En este caso, BMW Group ha apostado por una combinación de pila de combustible y batería eléctrica para garantizar un rendimiento aún mayor y aprovechar las ventajas de ambas tecnologías. A partir de 2022, este vehículo se utilizará en una pequeña serie con fines de demostración y prueba.

Desde la cadena de suministro hasta el reciclaje: BMW Group piensa de manera holística

Mucho antes del primer Sustainable Value Report, BMW Group hizo hincapié en el reciclaje y el desguace de vehículos de la forma más ecológica posible. En 1990, puso en marcha su primera planta piloto de desguace de vehículos en la fábrica de Landshut. En 1992, presentó la primera norma interna del mundo sobre el «diseño de vehículos optimizados para el reciclaje» y, en 1993, los primeros manuales para empresas de reciclaje sobre desguace ecológico. En su primer Sustainable Value Report, el fabricante fue un paso más allá.

Para reducir las emisiones de CO2, BMW Group se asegura de tener en cuenta todos los factores de producción, desde los proveedores hasta la producción y el desguace. La frase clave «Design for Recycling» (➜ Leer más: The future is circular) demuestra que la reciclabilidad se tiene en cuenta ya desde la fase de desarrollo. De esta manera, los vehículos serán casi completamente reciclables. Para ello, se está ampliando el uso de materiales reciclados y materias primas renovables para los revestimientos interiores y el aislamiento acústico. También los proveedores se han implicado para reducir al máximo las emisiones que se generan antes de la producción.

La inclusión de la sostenibilidad en nuestro informe empresarial anual es una clara señal de que el modelo de negocio y la sostenibilidad deben ir de la mano.
Oliver Zipse

Presidente del Consejo de administración de BMW Group

Sostenibilidad consolidada

Además de los múltiples premios del DOW Jones Sustainability Index, BMW Group ha sido galardonado por su estrategia de sostenibilidad y transparencia pública con los premios del Carbon Disclosure Projects, los Sam Sustainability Awards o con la Calificación de sostenibilidad de Sustainalytics. Para convertir el enfoque sostenible en una realidad y cumplir los objetivos climáticos, hubo otro desarrollo estratégico en 2020: la integración del Sustainable Value Report en el informe anual. Otra señal: la sostenibilidad y la conservación de los recursos están en el centro de la estrategia de la empresa. No tardaron en llegar los primeros lanzamientos visionarios: con el BMW i Vision Circular (➜ Leer más: Un vehículo para el año 2040), BMW Group volvió a presentar un concepto completamente revolucionario en el IAA de Múnich.

En términos de CO2 por vehículo producido, estamos muy por debajo de los niveles de emisiones del resto de la industria automovilística alemana.
Oliver Zipse

Presidente del Consejo de administración de BMW Group

Un futuro más sostenible

Con su orientación estratégica, BMW Group se compromete a alcanzar objetivos ambiciosos que pretende optimizar aún más con la introducción de la Neue Klasse. De aquí a 2030, BMW Group reducirá a la mitad las emisiones de CO2 durante la fase de uso de los vehículos. Además, está previsto utilizar hasta un cincuenta por ciento de material reciclado y se llevarán a cabo nuevas cooperaciones en materia de reciclaje de plásticos. La economía circular (la denominada «circularidad»), desempeñará un papel muy importante. Además, BMW está realizando otros movimientos. Desde principios de 2021, BMW Group compra aluminio producido con electricidad procedente de la energía solar. Dado que la producción de aluminio es especialmente exigente en términos de consumo de energía, el uso de energía verde traerá consigo una importante reducción de las emisiones de CO2. El uso de energías verdes es un pilar esencial para alcanzar el objetivo corporativo de reducir en un veinte por ciento las emisiones de CO2 de la red de proveedores antes de 2030.

Otro paso importante es el uso de tungsteno reciclado para las herramientas. Este metal tiene importantes propiedades para la producción: es muy duro y bastante más resistente al calor que el hierro. Mediante un ciclo cerrado de materiales, BMW Group ha conseguido rebajar la demanda de tungsteno en siete toneladas al año, reduciendo así el consumo de energía en un setenta por ciento y las emisiones de CO2 en más de un sesenta por ciento en comparación con el tungsteno primario. Y por lo que se refiere al caucho natural, BMW Group ha puesto en marcha un proyecto de tres años de duración junto con Pirelli y Birdlife International para fomentar el cultivo sostenible del caucho natural y proteger la biodiversidad en las selvas tropicales.

El objetivo es el cien por cien

Las materias primas no son infinitas en ningún lugar del mundo y por eso medidas como las mencionadas anteriormente son más urgentes que nunca. Por ello, BMW Group trabaja constantemente para sustituir los antiguos procesos por otros en los que se produzcan los mínimos residuos posibles. En 2020, las emisiones de CO2 por vehículo producido ya se redujeron en un setenta y ocho por ciento respecto a 2006. A día de hoy, los vehículos de BMW son reciclables en un noventa y cinco por ciento, y el noventa por ciento de las baterías de alto voltaje también pueden reciclarse. Pero los objetivos de BMW Group van aún más allá: solo deben utilizarse materias primas recién extraídas si no hay otra alternativa. El BMW i Vision Circular es un anticipo de lo que podría ser un coche basado en la circularidad: está compuesto por un cien por cien de materiales reciclados y es totalmente reciclable. El vehículo encarna así la aspiración de BMW Group de convertirse en el fabricante de automóviles más sostenible del mundo.

Autor: Ben Seegatz; Fotos: BMW; Vídeo: BMW; Collages: Carolin Wabra