La lógica tras la nomenclatura de BMW

8 min de lectura
Los nombres de los modelos BMW siguen un sistema claro que tiene mucha tradición. Aquí descubrirás qué significan cada letra y número y cómo leer las combinaciones. También podrás ver que crear un nuevo nombre de BMW requiere mucho trabajo.

29 de junio de 2021

¿Cómo suena?

También puedes escuchar este artículo en Changing Lanes, el pódcast oficial de BMW. 

Además de hablar de este y de otros artículos, Changing Lanes, presentado por Nicki y Jonathan, te ofrece episodios nuevos cada semana con información exclusiva sobre tecnología, estilo de vida, diseño, coches y mucho más. 

Puedes encontrar Changing Lanes y suscribirte en la mayoría de plataformas de pódcast.

«Denominación estratégica e identificación de vehículos»: ya la designación de este departamento interno de BMW pone de relevancia la importancia de los nombres de sus modelos. No basta con una breve sesión de propuesta de ideas a la hora de llamar a un nuevo BMW, más bien al contrario. Para bautizar a un nuevo modelo, se requiere un proceso extenso, cuyo objetivo es servir de orientación a los clientes y conseguir que se comprenda en todo el mundo. Además, se tienen en cuenta los posibles avances estratégicos futuros.

Descifrar fácilmente la nomenclatura de BMW

Mucha gente sabe lo que significa BMW, pero aquí vamos a darte la llave para descodificar los nombres de vehículos de la marca y las designaciones de los modelos con el ejemplo del BMW 745e. «El primer número de la combinación de tres dígitos tras BMW identifica el segmento o la serie del modelo», explica la experta Petra Marz. Los números siempre dejan clara la posición relativa de todas las series: cuanto mayor sea el número, mayor será el puesto del vehículo en la jerarquía de BMW. Los números pares suelen identificar diseños muy deportivos, como los cupés. Al nombre del vehículo se le suelen adjuntar adjetivos descriptivos como «sedán» o «descapotable» en las comunicaciones comerciales para que resulte más fácil a los clientes identificar cada coche.

Estos adjetivos descriptivos no aparecen en sí en el vehículo, ya que los diseños permiten reconocer estas características sin explicitarlas. Esto no ocurre con los SAV (vehículos para actividades deportivas), los SAC (cupés para actividades deportivas) o los convertibles, ya que estos diseños de BMW ya llevan el elemento identificativo X y Z en el nombre del modelo y, por tanto, sí que consta en el vehículo. Nuestro ejemplo, el BMW 745e, es un sedán de alta gama, el modelo emblema de la marca.

Emisiones CO2 49 - 41 g/km (combinado)
Consumo 2,1 - 1,8 l/100 km (combinado)
Consumo de energía 18,9 - 17,9 kWh/100 km (combinado)

La «cilindrada virtual» en los modelos BMW

Las siguientes dos cifras (el 45 en nuestro ejemplo del 745e) solían indicar la cilindrada del motor: por ejemplo, un 30 indicaba una cilindrada de 3,0 litros (3.000 cc). Hoy en día, indican la potencia en kW según su «cilindrada virtual». Un vehículo con el número 45 tiene una potencia de entre 300 y 350 kW. Con la generalización del turbo y las tecnologías híbridas y eléctricas para el motor, BMW ha seguido una línea lógica en el desarrollo de sus nuevas nomenclaturas.

La última posición del nombre del modelo la ocupa una letra minúscula que indica información sobre la tecnología del motor. Los motores de gasolina (con tecnología de inyección) tienen el indicativo i, y los diésel una d. Si el nombre de un modelo lleva una e, se trata de un híbrido enchufable, por lo que queda claro que nuestro BMW 745e es un PHEV (Vehículo eléctrico híbrido enchufable) (➜ Leer más: Comparativa de eléctricos). ¿Y qué significa xDrive? Si el modelo tiene tracción a las cuatro ruedas, lleva xDrive en su nombre. En contraste con BMW xDrive, el término BMW sDrive significa que el coche tiene tracción delantera, pero solo se especifica en los modelos X y Z.

Historia de la nomenclatura de BMW

Los nombres de los modelos de BMW no siempre han sido tan claros, estructurados y sencillos como lo son hoy. Solo con remontarnos un poco en la larga historia de la marca lo vemos claro: el primer BMW de la historía se llamó BMW 3/15 PS, un coche fabricado bajo licencia en 1929. El coche tenía 15 CV, como indica su nombre (PS, por sus siglas en alemán). El 3 indica la potencia fiscal, resultante de la cilindrada de 750 cc. A partir del BMW 303, de 1933, todos los modelos de preguerra tuvieron un número de la centena del 300 (➜ Leer más: Coches clásicos de carreras). Este número se eligió por cuestiones de desarrollo, ya que los 100 estaban reservados para motores de aviones y los 200, para motocicletas. Algunos modelos extremadamente conocidos de BMW hasta los años 60, como los 501, 700, 3200 CS, y los de la Neue Klasse (nueva clase) , como el 1500 o los Serie 2 (➜ Leer más: BMW 2002: en busca del coche clásico perfecto), llevaban denominaciones lógicas en sí, pero que no tenían coherencia ni uniformidad en conjunto.

Esto cambió a principios de los años 70, al planificar cuáles serían los sucesores de la Neue Klasse. Según la historiadora Annika Biss, del archivo del BMW Group, la dirección del grupo quería dar con «una solución más intuitiva para la serie de modelos». Algunos nombres de BMW, modelos tan elocuentes como el BMW Isetta (➜ Leer más: La gran historia del pequeño Isetta), no tuvieron continuación en la historia de la terminología de la marca.

La nueva denominación de los modelos no solo es transparente, sino también fácil de comprender en todo el mundo.
Dr. Annika Biss

Historiadora corporativa de BMW

El año 1972 supuso un punto de inflexión en cuanto a la nomenclatura de los modelos de BMW. Con el nuevo BMW 520i, se empezó a adoptar una estructura clara en los nombres de la marca, que se ha seguido de manera uniforme hasta la actualidad. Como explica Biss, parte de los nuevos directivos de la empresa tenían ideas muy claras sobre cómo debía ser esta nueva estructura de denominaciones. El motivo era el siguiente: «Los nombres que se habían usado hasta el momento eran inherentemente incoherentes, y la lógica de los años 60 ya no ofrecía posibilidades atractivas de implementar de manera comprensible la denominación de modelos más pequeños con prestaciones del motor más altas». Este fundamento sigue vigente y se ha trasladado a la era de la movilidad eléctrica.

Un nuevo capítulo: electromovilidad y expansión de la nomenclatura

La submarca BMW i (la i es de innovación) crece de manera sistemática con modelos totalmente eléctricos (BEV, por sus siglas en inglés). Además del BMW i3, el BMW i8 (➜ Leer más: Clásico del futuro) y el BMW iX3 (➜ Leer más: Reconversión energética: BMW iX3), están también el BMW iX y el BMW i4. Los nombres de segmento y diseño no se distinguen de los otros modelos BMW mencionados antes. Un BMW i4 es fácilmente identificable como un modelo de gama media deportivo y con un énfasis especial en su diseño.

Lógicamente, la identificación del tipo de motor se omite en los vehículos eléctricos con batería (BEV) y se sustituye por el título i de la submarca. Por lo demás, siguen la sistemática de los modelos X y Z. Aunque no hay regla sin excepción: el BMW iX es el modelo emblema de los vehículos eléctricos de BMW y, como tal, no lleva ninguna identificación de su segmento en el nombre.

Este sistema lógico también se sigue en BMW M

Ya desde el principio de los años 70, los modelos de la submarca deportiva y de competición BMW M han sido sinónimo de rendimiento y de un carácter especialmente deportivo. La M se muestra en el propio vehículo y en las comunicaciones de la marca en un emblema que forma la letra junto a tres franjas de colores inclinadas (➜ Leer más: Historia del logo de BMW M). En los vehículos M Performance, la M aparece delante del nombre del modelo, por ejemplo, M340i. En los modelos X y Z, la M aparece delante del nombre del modelo, que a su vez va detrás del nombre del vehículo, por ejemplo: X5 M50i.

Los modelos de BMW M High Performance, como el BMW M2 o el BMW X5 M, también se diferencian en términos de nomenclatura. No llevan en su nombre una designación del modelo que proporcione información sobre su potencia, su tipo de motor o su variante. En este caso, la M aparece primero; si el modelo es BMW X o Z, la M se menciona después del nombre, que se completa con la submarca y el segmento. Por ejemplo, BMW X4 M o BMW M4.

La estrategia de nomenclatura de BMW debe trazarse pensando en el futuro, de modo que la cartera de la marca pueda complementarse y expandirse con nuevos modelos sin perder su lógica.
Daniela Misitano

Denominación estratégica de marca en BMW

Énfasis en la pertinencia de la nomenclatura de cara al futuro

Volvamos a los nombres. En primer lugar, sirven para orientar a los clientes. Además, los nombres deben ser auténticos y comprensibles. Así, el cliente puede entender al instante por qué un modelo se llama así, viva en el lugar en el que viva. Debido a la larga tradición, a la expansión permanente y a la aplicación uniforme de esta nomenclatura, denominaciones como BMW M3 están firmemente consolidadas en la consciencia colectiva y se han establecido en sí mismas como marcas. Y todo esto junto al nombre de la matriz, BMW, que unifica en sí algo que tienen en común todos los modelos de la marca bávara: el placer de conducir (➜ Leer más: Historia del eslogan de BMW).

Pequeño ABC de las abreviaturas de los modelos BMW

Te presentamos información general sobre otras abreviaturas que utiliza o ha utilizado en el pasado BMW para los nombres de sus modelos:

  • Ci (en desuso): cuando no se distinguían las versiones sedán y cupé con números pares o impares, la variante cupé o descapotable de los BMW se identificaba con este sufijo. Por ejemplo, el descapotable de la Serie 3 se llamana BMW 323 Ci (1999/2000).
  • Compact (en desuso): designaba una versión ranchera más corta y de tres puertas de los BMW Serie 3.
  • Competition (en uso): los modelos de BMW M con un diseño especialmente deportivo llevan este sufijo en su nombre.
  • CS (en uso): antes era la abreviatura de Coupé Sport, pero ahora significa Competition Sport e identifica las versiones especialmente deportivas de algunos modelos de BMW M.
  • CSL (en uso): esta identificación, que se basa en la CS, indica que el peso del vehículo BMW M que la lleva ha sido optimizado. CSL significa Coupé Sport Ligero.
  • e (en desuso): en los años 80, la marca bávara presentó los BMW 325e y 525e. La e es la abreviatura de la letra griega eta e identifica las versiones cuyo motor ha sido optimizado en términos de eficiencia, revoluciones y par (➜ Leer más: El par motor: lo que debes saber). En la actualidad, BMW usa la e para identificar sus híbridos enchufables.
  • GT (en uso): GT es la abreviatura de Gran Turismo, e identifica aquellas variantes con la parte trasera aerodinámica, como el BMW Serie 6 Gran Turismo.
  • L (en uso): el sufijo L identifica a las versiones largas de determinados modelos. Tienen una mayor distancia entre ejes, lo que crea más espacio en los asientos traseros.
  • ti/tii (en uso): esta combinación de letras se utiliza como complemento identificativo del BMW 02, entre otros modelos. ti significa Turismo Internazionale y tii, Turismo Internazionale Iniezione. El BMW 128ti continúa actualmente con la tradición de esta abreviatura.

¿Qué significan los códigos BMW?

La primera de las tres cifras del código indica la serie del modelo (en orden ascendiente según tamaño, 1, 2, etc.). Los siguientes dos dígitos se utilizaban para indicar la cilindrada, y hoy en día expresan la potencia. También contienen letras, como la i (inyección, específica de los motores de gasolina), la d (diésel) o la x (para los BMW 4x4).

Fotos: BMW; Autor: BMW